Nuestros Artistas

Aniversario Escuela Especial 8

Publicado el 12/05/2012
por Leonor Kuhn

El 10 de mayo de 1972 abría sus puertas a la comunidad de Puerto Rico, la Escuela Especial n° 8. Hoy hace 30 años que viene realizando tareas en pos de una mejor calidad de vida, de tantos niños y jóvenes de nuestra ciudad y alrededores.

 

El distinguido acontecimiento due celebrado el viernes pasado en una amable tarde compartida entre directivos, docentes, padres y niños.

 

 

 

Por Romina Albisser Rodríguez

Nicolás Ruíz nace en Puerto Rico Misiones en 1989,  antes de cumplir su primer año de vida viaja a la ciudad suiza Rapperswil – Jona donde estudia hasta el tercer grado de la escuela primaria. A los 11 años regresa  a su ciudad natal donde continúa sus estudios y a la temprana edad de 14 años, comienza su carrera como DJ (2004) empezando por fiestas privadas como cumpleaños, aniversarios, fiestas entre amigos y otras. A partir de los 15 años se incorpora al staff de DJ´s de los Boy´s que se organizaban en “Mantra Lounge Club” de Puerto Rico, teniendo un lugar como residente y organizador de fiestas en la localidad.

Desde muy chico, se vió influenciado por bandas musicales como Soda Stereo, U2, Kraftwerk, Depech Mode, Daft Punk, y entre muchos otros géneros comienza a trabajar con la música electrónica después de escuchar a Deep Dish, Sasha, Hernán Cattaneo, John Dgwwed, Nick Warren, Richy Hawtin. A lo largo de su carrera, compartió cabina con DJ’s como Fernando “Gato” Alvarenga (Pto. Rico-Misiones), Benedetta (Italia), Wally López (España-Ibiza), Deep Mariano, D-Nox (Germany), Pablo Pinto, Marcelo Vasami, Flavio Bogado, Diego Welter, Mr. Romero. También realiza una gira por todo Misiones Argentina, en varios festivales en Paraguay y en eventos electrónicos de gran calibre llamados: “Live” – “Primavera electrónica” – “On tour” en la capital misionera. Paralelamente con sus actuaciones en público se inicia en la Radiofonía difundiendo la música electrónica, pop y las tendencias que él sabía tendrían gran alcance en programas como “Tu Concepto” por Radio 1 – 89.7 Mhz (Puerto Rico-Misiones).

A fines de Abril de este año viaja a Suiza a visitar a su madre Rossana Ferrari, y decide vivir nuevamente en el pueblo suizo de Rapperswild. En su nuevo hogar, Nico  encuentra en un diario la convocatoria del Street Parede DJ Talent. Viaja a Zürich y se inscribe en el concurso, cuyo principal premio consiste en tocar en el festival Street Parade 2011, el mayor evento de música Techno en el mundo tras la clausura del Love Parade (Alemania 2010).

Luego de pasar por cuatro rondas, entre más de mil candidatos y candidatas de todo el mundo, se consagra como el ganador y como trofeo, Nicolás anima con su música  la mega fiesta STREET PARADE el pasado 13 de Agosto del corriente, ícono de la música electrónica en todo Europa, compartiendo escenario con grandes figuras del género como: Carl Cox, Paul van Dyk, Boys Noize, Fedde Le Grand, Martin Solveig, Avicii, Eddie Thoneick, Patric La Funk, Round Table Knights, Remady, Fukkk Offf, The Sexinvaders y Boy George y muchos más.

La fiesta reunió a más de 900 mil personas, Street Parade celebró nada más y nada menos que su 20º Aniversario. Nicolás fue uno de los pincha discos de la jornada que comenzó a las 10 de la mañana y se extendió por toda la noche. El festival contó con cuatro estadios diferentes haciendo vibrar con música a las miles de personas presentes así como también lo hicieron  los camiones con DJs itinerantes que circulaban por las calles de toda la zona de la fiesta.

El festival se realizó frente al lago de Zürich, en el que el paisaje se vio movilizado por yates que viajaban llevando a bordo a más aficionados de la electrónica. También hubo una sección televisiva, lugares VIP y muchas cosas más, como espectáculos de grupos de bailarines profesionales, además de llamativas y excéntricas vestimentas y disfraces entre el público.

El sonido de Nicolás hizo bailar las calles de Zürich con un Set Live especial con el cual tuvo la gran oportunidad de compartir su talento con el mundo. Y su sonido fue tan bien recibido por los suizos, que, además de tocar en día y horario programado, recibió invitaciones el mismo día de la fiesta para tocar en otro escenario de la misma fiesta más tarde, y luego en un conocido boliche de Zürich, las 3 actuaciones el mismo día! Además firmó contratos para otros eventos, 15 de Octubre  pasadoen una mega fiesta llamada  Swiss Night Award en Zürich junto a Eric Prydz, y otras fechas a confirmar en octubre y noviembre, sorprendiendo no solo a su público y a los organizadores del evento, sino a DJs de gran trayectoria en el medio.


Su estilo musical es el House, inclinándose hacia múltiples tendencias, desde el Tech House al Progressive, siempre viendo y adaptándose al lugar, evento y exigencia del público. Es un DJ muy carismático en escena, que sabe cómo generar en la gente ganas de bailar o expresarse libremente, logrando sacarles sonrisas, sentimientos y más que eso: “satisfacer los oídos más exigentes y atraer a nuevas generaciones”.

Siempre llegando a poner sus manos en el aire y una sonrisa grande y agradecida a los afectos recibidos de su público desde la cabina, Nicolás indica: “Lo importante es hacer bailar a la gente y hacerlos sentir únicos. Que sientan la inspiración, la calidad, el carisma, el estilo y sobre todo, la buena onda que se brinda en el momento”.

Actualmente, Nico sigue con el plan de progresar en la música y divertirse mucho haciéndolo. Continúa trabajando desde Suiza en Radio 1 FM 89.7 Mhz de Puerto Rico-Misiones, mientras disfruta de cosas nuevas para él. El joven DJ está muy contento por los logros en tan pocos meses, en una vida en la que las sorpresas son las señales de un futuro de éxito.

MARÍA INÉS HENTZ, pasión por el arte

Publicado el 29/06/2010
por Leonor Kuhn

MarInes Hentz

María Inés Hentz nació el 15 de Agosto de 1961, en la localidad de Puerto Rico, Misiones, como muchas misioneras tuvo la suerte de crecer en contacto con los exuberantes paisajes de esta tierra plena de tonalidades y reflejos tan cambiantes que nos brindan un paraíso distinto en cada recodo del camino.

Esto que consideró una bendición del destino marco para siempre su vida, ver tanta vida palpitante con ojos de niña, luego de adolescente, sentirse agradecida a Dios por crear tanta belleza, determinaron su amor a la naturaleza, su pasión por los colores y la vida. Nació así su vocación por la pintura como forma de crear compartir y dejar un legado a los demás de su paso por la vida.

Trepada en los arboles descubrio otro horizonte y la profundidad de los paisajes, otro contraste de colores con el cielo, sabía que mas lejos estaba el mar, pero debería trepar mas alto que los pajaros que pintaría para poder verlo, o irse muy lejos hasta las playas, dejando su casa, su refugio, sus afectos, soñaba pintar playas , barcos y atardeceres con su energia y su frescura..

Sabía que un dia lo haria, esa pasion ya vivia en ella.

Creyó también que pintando generaría un mensaje de cuidar la naturaleza, no destruir sino preservarla para quienes nos sucedan, sueña que quienes la conozcan la aprecien y la amen como ella y la resguarden para sus hijos.

Reside luego en Posadas, donde forma su familia y se dedica a ella y al trabajo . 

Ya no era mama y empresaria, desde ese dia tambien fue pintora, mil paisajes en su mente debian brotar algun dia.

Autodidacta en gran parte apasionada y curiosa investigadora, da sus primeros pasos en la pintura…..

María luce orgullosa el cuadro de “EVA” el barco que construyó su abuelo pionero José Hentz, en Puerto Rico en la década de 1920.

 

 

 

La Trágica Vida De Horacio Quiroga

Publicado el 18/06/2009
por Leonor Kuhn

La Tragica Vida De Horacio Quiroga

Por Bichitie  Baraxtuyaga

“Durante los últimos 26 años hasta la fecha he ganado 12.000 pesos con mi profesión. Esta cantidad en tal plazo de tiempo corresponde a un pago o sueldo de 39 pesos con 75 centavos por mes. Vale decir que si yo, escritor dotado de ciertas condiciones y de quien es presumible creer que ha nacido para escribir… debiera haberme ganado la vida exclusivamente con aquélla, habría muerto a los siete días de iniciarme en mi vocación, con las entrañas roídas”.

Horacio Quiroga era tan buen escritor como mal matemático ya que la cifra correcta es peor de lo que él dice, da 38,46 pesos. Se hubiese muerto aun antes.

Horacio Quiroga tuvo -a pesar de su queja-  éxito literario, sus libros se vendían (salvo alguno) bastante bien, además era colaborador de revistas muy populares. Pero él puso en letras de molde y para siempre (en 1928) que aun vendiendo regularmente libros la profesión de escritor no alcanza para vivir.

Se ha querido presentar a Quiroga como un narrador de una imaginación febril, arrebatado por la inspiración de la selva en San Ignacio, sin trabas ni preocupaciones formales, sin embargo a partir de la década de 1920 el escritor reflexionó mucho sobre su trabajo.

Es cierto que durante años Quiroga se olvidó de la crítica, pero ocurre que en 1924 empieza a publicarse Martín Fierro, una revista literaria con una nueva sensibilidad nacida del vanguardismo europeo, y que dedica a nuestro autor solo pequeñas alusiones irónicas y burlonas. Quiroga tenía entonces 46 años, y sintió la necesidad de reformular su propia poética con artículos como “El manual del perfecto cuentista”, “La retórica del cuento”, “El decálogo del perfecto cuentista” o “La crisis del cuento nacional”.

A partir de 1930 la suerte literaria y laboral cambia para Quiroga. Y la suerte personal también, o para decirlo más claramente, sigue su línea trágica, la que signó toda su vida.
Aunque pide el traslado de Buenos Aires a Misiones, se queda sin trabajo en el Consulado Uruguayo, donde se venía desempeñando, y regresa a la zona del Teyú Cuaré.
En 1927 se había vuelto a casar, y como siempre con una señorita a quien doblaba en edad, una amiga de su hija Eglé, pero el matrimonio que viene a Misiones tres años después no andaba bien.

A quince años de su intento de radicación anterior, más viejo y con una mujer mucho más joven que nunca se adaptó a esta provincia, Quiroga se dedicó a hacer mejoras en la casa de San Ignacio, hace otra pieza, limpia, inventa una estufa a leña, una bañera, crea una vista panorámica al exterior, lee, escribe y medita, pero ya hay algo quebrado que no se puede postergar: la decisión de su esposa de irse con “Pitoca”, su hijita, a la Capital.
Además comienzan los síntomas de una prostatitis rebelde que le impide orinar normalmente. Viaja a Posadas y posteriormente a Buenos Aires donde se le diagnostica complicaciones de la enfermedad de la próstata.

Antes de esto se puede seguir su declinación en el favor de público y colegas escritores a través de sus numerosas cartas, donde se queja amargamente de que se paga muy mal la colaboración en las revistas y que ya no se le piden cosas, artículos, novedades, cuentos.
Económicamente también está muy mal “comienzo  en estos días a escribir con profundo desgano, para no sé todavía qué órgano porteño”.

Internado en el Hospital de Clínica de la ciudad de Buenos Aires la cirugía se posterga una y otra vez. En realidad se le ha descubierto un cáncer y los médicos creen inoportuno operarlo.
Cuando Quiroga se entera ingiere cianuro y muere la noche del 18 de febrero de 1937.

Horacio Quiroga nació en Salto, Uruguay, el 31 de diciembre de 1878. Era descendiente de la familia de Facundo, el famoso caudillo argentino.

A los tres meses su padre murió al escapársele un tiro de la escopeta. A los 22 años el escritor mató sin querer a su amigo Federico Ferrando también al salirse un tiro limpiando una pistola. Incluso estuvo preso unos meses por este drama.
Su padrastro (la madre se había vuelto a casar en 1891) se suicidó al no soportar la postración por un ataque de apoplejía. En 1901 fallecieron sus hermanos Prudencio y Pastora de tifoidea en el Chaco. En 1915 se suicidó su primer esposa Ana María Cires luego de insistir inútilmente ante el escritor de abandonar el monte misionero, y sumida en una depresión enorme. Quiroga mismo fue un fracaso como empresario en el Chaco (había comprado unos algodonales con la herencia de su padre, y terminó fundiéndolo) y en Misiones donde había adquirido 186 hectáreas y trataba de explotar los yerbales, naranjales, la madera, etc. todo infructuosamente. A principio del siglo XX se había ido a París en primera clase y, desilusionado, volvió a los cuatro meses andrajoso, hambriento, con barba crecida, que ya no se cortaría más, en la última clase de un barco económico, comiendo los mendrugos de los otros viajeros. Bastante enamoradizo sobre todo de mujeres, casi niñas, muy menores que él, sufrió también por estas cuestiones, ya que los padres de las chicas no lo aceptaban en general.

Fue un extraordinario escritor, sobre todo de relatos cortos, que influyó en muchos otros escritores argentinos de renombre. Escribió ensayos, crítica, novelas, fue un entusiasta del cine y un fotógrafo experimentado (tanto es así que el primer viaje -financiado por el Ministerio de Educación-  para estudiar las ruinas de San Ignacio) que hizo a Misiones con Leopoldo Lugones lo realizó en calidad de fotógrafo, y sobre todo fue un cuentista genial. En su producción tuvo altibajos, pero sus historias breves son en su mayoría inolvidables.

Fue influido por Edgar Allan Poe (otro “inventor” del cuento moderno), Rudyard Kipling y Guy de Maupassant. Conoció a Rubén Darío, a Lugones (fue su amigo mucho tiempo), Julio Payró, Enrique Amorím, Martinez Estrada, Mallea, Gerchunoff.

Mi abuela que fue maestra en San Ignacio lo conoció. Me contaba, cuando yo era niño, que era un hombre muy callado, como si un dolor profundo lo molestara continuamente; era, en sus palabras, un “ermitaño”, un solitario, no se “daba” con el resto del pueblo. Tenía una moto, me decía, con la que se acercaba muy de vez en cuando al almacén de ramos generales a hacerse “la provista”.

Mi madre, que nació en San Ignacio por aquella época, lo conoció a Darío, su hijo del primer matrimonio, que aparentemente tenía el mismo carácter hosco que el escritor; que fue alumno de mi abuela un año, y que falleció después también trágicamente.

En cuanto a mi debo decir que recuerdo muchos cuentos de Quiroga, La gallina degollada, El almohadón de plumas, A la deriva, y otros; y también los que me leían en la infancia, los hermosos Cuentos de la Selva (La tortuga gigante, El loro pelado, Las medias de los flamencos, La guerra de los yacarés, por ejemplo) que el escritor dedicó a sus dos primeros hijos (Eglé y Darío) que se fueron a vivir con él a un sótano de la actual calle Scalabrini Ortiz (ex Cannig) en Buenos Aires. Los tres solos luego de la muerte –suicidio- de la madre de los chicos.

“Es, pues, necesario que venga a acompañarme –le escribe en su último tiempo aquí en Misiones (ya enfermo) a Martinez Estrada- amigo por excelencia. No pienso sino en la posibilidad de tenerlo aquí. Haga un esfuerzo en aras de alguien como yo. Estoy tan solo”.

Sus cartas (algunas) lo muestran como un donjuán, cuando solo era un hombre muy tímido e indefenso, menudo físicamente. El trataba de ocultar con esa máscara su carácter taciturno, su fracaso como esposo y padre, sus desavenencias conyugales. Otras cartas dan testimonio de la pérdida de su seguridad económica y su tranquilidad espiritual. Algunas (las finales) dan cuenta de una persona que escribe desde la pobreza y la soledad.

Esa soledad y sobre todo esa tragedia que lo persiguieron toda la vida.

La Trágica Vida De Horacio Quiroga

Publicado el 18/06/2009
por Leonor Kuhn

La Tragica Vida De Horacio Quiroga

Por Bichitie  Baraxtuyaga

“Durante los últimos 26 años hasta la fecha he ganado 12.000 pesos con mi profesión. Esta cantidad en tal plazo de tiempo corresponde a un pago o sueldo de 39 pesos con 75 centavos por mes. Vale decir que si yo, escritor dotado de ciertas condiciones y de quien es presumible creer que ha nacido para escribir… debiera haberme ganado la vida exclusivamente con aquélla, habría muerto a los siete días de iniciarme en mi vocación, con las entrañas roídas”.

Horacio Quiroga era tan buen escritor como mal matemático ya que la cifra correcta es peor de lo que él dice, da 38,46 pesos. Se hubiese muerto aun antes.

Horacio Quiroga tuvo -a pesar de su queja-  éxito literario, sus libros se vendían (salvo alguno) bastante bien, además era colaborador de revistas muy populares. Pero él puso en letras de molde y para siempre (en 1928) que aun vendiendo regularmente libros la profesión de escritor no alcanza para vivir.

Se ha querido presentar a Quiroga como un narrador de una imaginación febril, arrebatado por la inspiración de la selva en San Ignacio, sin trabas ni preocupaciones formales, sin embargo a partir de la década de 1920 el escritor reflexionó mucho sobre su trabajo.

Es cierto que durante años Quiroga se olvidó de la crítica, pero ocurre que en 1924 empieza a publicarse Martín Fierro, una revista literaria con una nueva sensibilidad nacida del vanguardismo europeo, y que dedica a nuestro autor solo pequeñas alusiones irónicas y burlonas. Quiroga tenía entonces 46 años, y sintió la necesidad de reformular su propia poética con artículos como “El manual del perfecto cuentista”, “La retórica del cuento”, “El decálogo del perfecto cuentista” o “La crisis del cuento nacional”.

A partir de 1930 la suerte literaria y laboral cambia para Quiroga. Y la suerte personal también, o para decirlo más claramente, sigue su línea trágica, la que signó toda su vida.
Aunque pide el traslado de Buenos Aires a Misiones, se queda sin trabajo en el Consulado Uruguayo, donde se venía desempeñando, y regresa a la zona del Teyú Cuaré.
En 1927 se había vuelto a casar, y como siempre con una señorita a quien doblaba en edad, una amiga de su hija Eglé, pero el matrimonio que viene a Misiones tres años después no andaba bien.

A quince años de su intento de radicación anterior, más viejo y con una mujer mucho más joven que nunca se adaptó a esta provincia, Quiroga se dedicó a hacer mejoras en la casa de San Ignacio, hace otra pieza, limpia, inventa una estufa a leña, una bañera, crea una vista panorámica al exterior, lee, escribe y medita, pero ya hay algo quebrado que no se puede postergar: la decisión de su esposa de irse con “Pitoca”, su hijita, a la Capital.
Además comienzan los síntomas de una prostatitis rebelde que le impide orinar normalmente. Viaja a Posadas y posteriormente a Buenos Aires donde se le diagnostica complicaciones de la enfermedad de la próstata.

Antes de esto se puede seguir su declinación en el favor de público y colegas escritores a través de sus numerosas cartas, donde se queja amargamente de que se paga muy mal la colaboración en las revistas y que ya no se le piden cosas, artículos, novedades, cuentos.
Económicamente también está muy mal “comienzo  en estos días a escribir con profundo desgano, para no sé todavía qué órgano porteño”.

Internado en el Hospital de Clínica de la ciudad de Buenos Aires la cirugía se posterga una y otra vez. En realidad se le ha descubierto un cáncer y los médicos creen inoportuno operarlo.
Cuando Quiroga se entera ingiere cianuro y muere la noche del 18 de febrero de 1937.

Horacio Quiroga nació en Salto, Uruguay, el 31 de diciembre de 1878. Era descendiente de la familia de Facundo, el famoso caudillo argentino.

A los tres meses su padre murió al escapársele un tiro de la escopeta. A los 22 años el escritor mató sin querer a su amigo Federico Ferrando también al salirse un tiro limpiando una pistola. Incluso estuvo preso unos meses por este drama.
Su padrastro (la madre se había vuelto a casar en 1891) se suicidó al no soportar la postración por un ataque de apoplejía. En 1901 fallecieron sus hermanos Prudencio y Pastora de tifoidea en el Chaco. En 1915 se suicidó su primer esposa Ana María Cires luego de insistir inútilmente ante el escritor de abandonar el monte misionero, y sumida en una depresión enorme. Quiroga mismo fue un fracaso como empresario en el Chaco (había comprado unos algodonales con la herencia de su padre, y terminó fundiéndolo) y en Misiones donde había adquirido 186 hectáreas y trataba de explotar los yerbales, naranjales, la madera, etc. todo infructuosamente. A principio del siglo XX se había ido a París en primera clase y, desilusionado, volvió a los cuatro meses andrajoso, hambriento, con barba crecida, que ya no se cortaría más, en la última clase de un barco económico, comiendo los mendrugos de los otros viajeros. Bastante enamoradizo sobre todo de mujeres, casi niñas, muy menores que él, sufrió también por estas cuestiones, ya que los padres de las chicas no lo aceptaban en general.

Fue un extraordinario escritor, sobre todo de relatos cortos, que influyó en muchos otros escritores argentinos de renombre. Escribió ensayos, crítica, novelas, fue un entusiasta del cine y un fotógrafo experimentado (tanto es así que el primer viaje -financiado por el Ministerio de Educación-  para estudiar las ruinas de San Ignacio) que hizo a Misiones con Leopoldo Lugones lo realizó en calidad de fotógrafo, y sobre todo fue un cuentista genial. En su producción tuvo altibajos, pero sus historias breves son en su mayoría inolvidables.

Fue influido por Edgar Allan Poe (otro “inventor” del cuento moderno), Rudyard Kipling y Guy de Maupassant. Conoció a Rubén Darío, a Lugones (fue su amigo mucho tiempo), Julio Payró, Enrique Amorím, Martinez Estrada, Mallea, Gerchunoff.

Mi abuela que fue maestra en San Ignacio lo conoció. Me contaba, cuando yo era niño, que era un hombre muy callado, como si un dolor profundo lo molestara continuamente; era, en sus palabras, un “ermitaño”, un solitario, no se “daba” con el resto del pueblo. Tenía una moto, me decía, con la que se acercaba muy de vez en cuando al almacén de ramos generales a hacerse “la provista”.

Mi madre, que nació en San Ignacio por aquella época, lo conoció a Darío, su hijo del primer matrimonio, que aparentemente tenía el mismo carácter hosco que el escritor; que fue alumno de mi abuela un año, y que falleció después también trágicamente.

En cuanto a mi debo decir que recuerdo muchos cuentos de Quiroga, La gallina degollada, El almohadón de plumas, A la deriva, y otros; y también los que me leían en la infancia, los hermosos Cuentos de la Selva (La tortuga gigante, El loro pelado, Las medias de los flamencos, La guerra de los yacarés, por ejemplo) que el escritor dedicó a sus dos primeros hijos (Eglé y Darío) que se fueron a vivir con él a un sótano de la actual calle Scalabrini Ortiz (ex Cannig) en Buenos Aires. Los tres solos luego de la muerte –suicidio- de la madre de los chicos.

“Es, pues, necesario que venga a acompañarme –le escribe en su último tiempo aquí en Misiones (ya enfermo) a Martinez Estrada- amigo por excelencia. No pienso sino en la posibilidad de tenerlo aquí. Haga un esfuerzo en aras de alguien como yo. Estoy tan solo”.

Sus cartas (algunas) lo muestran como un donjuán, cuando solo era un hombre muy tímido e indefenso, menudo físicamente. El trataba de ocultar con esa máscara su carácter taciturno, su fracaso como esposo y padre, sus desavenencias conyugales. Otras cartas dan testimonio de la pérdida de su seguridad económica y su tranquilidad espiritual. Algunas (las finales) dan cuenta de una persona que escribe desde la pobreza y la soledad.

Esa soledad y sobre todo esa tragedia que lo persiguieron toda la vida.

Nuestros Artistas: Bernardo Neumann

Publicado el 11/05/2009
por Leonor Kuhn

Bernardo Neumann

De San Alberto al Mundo

Comenzó a trabajar con el arte a los 7 años. Le atribuye sus logros a los profundos principios que aprendió de sus padres, quienes significaron siempre un incentivo vital para su formación. De joven le costaba mucho relacionarse con sus pares, por su manera de ser, no tan sociable y más introspectiva, reconoce que los maestros que tuvo en la escuela fueron también sumamente importantes en su formación, especialmente su maestra de dibujo quien, según sus expresiones: “al darme la libertad de dibujar lo que yo quería, me abrió las puertas del mundo del arte”. Conozcamos a la persona, detrás del personaje que hoy por hoy recorre el mundo con su arte, pero que se aferra cada día más a sus raíces y que en su currículum detalla con mucho orgullo: “nacido en colonia San Alberto, Misiones.”

 

Bernardo Neumann
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Entrevista publicada en Somos Puerto Rico N1
por Sergio Lopez:

– ¿Qué hace actualmente?

“Yo lo que estoy haciendo es pintar lo máximo que puedo. Y tengo la esperanza de que, con el tiempo, de todo lo que pinte algo pueda alcanzar algún reconocimiento.”

– ¿A qué le atribuye sus logros?

“Mucho de lo que soy le debo a los grandes maestros que tuve en Puerto Rico y que me ayudaron y orientaron, mi profesora de dibujo me dio la libertad de dibujar lo que yo quería y me abrió el mundo del arte. También reconozco que mis padres significaron un gran incentivo para mí, siempre me apoyaron muchísimo y me enseñaron valores que me ayudaron a llegar hasta donde llegué. Aunque el secreto de mejorar está en la práctica constante.

– ¿Qué valores le enseñaron sus padres?

“A nunca perder las raíces, el que se olvida de donde viene es una persona que no tiene valores, más que nada cuando la vida te sonríe hay que recordar de donde uno viene. La constancia en el trabajo y el respeto, una persona que no tiene valores lo más probable es que su vida se convierta en una gran frustración, y esto se lo digo más que nada a los jóvenes.”

– ¿Qué más le gustaría decir a los jóvenes?

“Hoy la juventud vive diferente a lo que éramos los jóvenes de mi época,  pero hay cosas que no se deben perder, como por ejemplo el respeto. Cuando un joven de 12 o 13 años no tiene en cuenta estos valores no tiene un futuro alentador, porque esa es una época de siembra, y si no siembran correctamente no tendrán nada que cosechar, hay que pensar en el mañana, no sólo en el hoy y nada bueno se logra sin valores, los que se aprenden solamente en la casa.

– ¿Cómo eran sus relaciones en su época de juventud?

Bueno con mi familia me llevé siempre muy bien, pero con mis pares, con los otros jóvenes me costó mucho relacionarme, a pesar de practicar deportes y tener amigos pero me costaba porque yo tenía una forma de ser no muy sociable.

– ¿Qué satisfacciones le ha brindado el arte?

“El arte me ha dado muchas satisfacciones, pero una de las más importantes es la de haber viajado por el mundo.”

– ¿Algo que lamentar?

“Actualmente me están robando la técnica que me tomó 30 años construir, eso me duele mucho y es algo lamentable que entre artistas suceda.”

– ¿El próximo viaje?

“A GORJ, Rumania, en donde cada dos años se hace un encuentro internacional de fotógrafos, pintores y escultores en una movida muy grande. Se hace una muestra durante 12 días al aire libre, es así que la ciudad se convierte en una enorme galería de arte y yo voy a dar una disertación sobre la provincia de Misiones con el objetivo de difundir más nuestra cultura.

 

Bernardo Neumann  en Europa

* Invitado por la Mediatheque de Vitré (Francia) expuso en forma individual en Julio de 1998.

* En julio del 2000 expuso en forma individual en Rennes (Francia) en la Galería IKKON.

* Invitado a Exponer y disertar en el Museo Antropológico y Etnográfico de Sibiu (Rumania) el 14/02/04; Muestra declarada de Interés por la Cámara de Diputados de la Pcia. Auspiciado por la Cancillería Argentina, Dirección General de Cultura de Misiones y Concejo Deliberante de la Municipalidad de Posadas.

* Invitado a Exponer y disertar en la Katholische Hochschuhlgemeinde de Giessen de Alemania en Marzo/Abril 2006.

* Invitado a Disertar sobre la Pcia de Misiones por el Complejo de Museos de «Astra» de Sibiu Rumania en Junio 2008.

 

 

 

 

 

 

 

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