Historias de Vida

Homenaje a la Colectividad Paraguaya

Publicado el 14/05/2015
por Leonor Kuhn

Hoy, día de la fiesta patria de nuestro vecino país, Paraguay y teniendo en cuenta  la gran cantidad de sangre paraguaya que fluye en los habitantes de nuestra ciudad, SPR rinde un sentido homenaje, a través de esta historia, de una ciudadana paraguaya, que vivió muchos años entre nosotros, dejando profundas huellas de solidaridad.

Doña Loly

Una vida hecha oración

Concejo 001

1º de septiembre de 2005. Mientras las últimas flores de lapacho tapizaban de rosa y amarillo las veredas de Puerto Rico, en la iglesia San Alberto Magno, repleta de gente, se celebraba una Misa sumamente especial. Era la despedida de doña Loly, fallecida esa misma madrugada en Posadas, quién de “cuerpo presente”,  recibía en  ese lugar tan significativo en su vida, el merecido homenaje y adiós de familiares, amigos y conocidos.

Esta historia tan singular tiene su inicio en San Pedro del Paraná, Paraguay, el 28 de marzo de 1925. Quedó huérfana de muy joven, pero la personalidad de su madre fue sin duda muy marcada, ya que constantemente se refería a ella, repetía sus enseñanzas y se las transmitía a sus hijos. Hasta hoy las hijas recuerdan los comentarios de doña Loly: “era una doctora, sabía curar todo tipo de enfermedades con medicinas naturales” Al respecto recuerdan una anécdota “… cuando mamá tenía nueve años, se le cayó un gajo de un árbol encima quedando medio cuerpo paralizado. La abuela le preparó remedios naturales y ella se recuperó totalmente en pocos meses, sin quedarle secuelas de ningún tipo, solo con yuyos la curó”.

Su madre también supo inculcar en ella una profunda fe en Dios que llevó a la práctica durante toda su vida. Es sorprendente escuchar el relato transmitido a las hijas y amigos de un suceso ocurrido durante su infancia, interpretado por ella, como un milagro: “cruzaba a caballo un arroyo. De pronto vino una gran correntada, el caballo se asustó y me tiró al agua. Fui arrastrada por la corriente, me sentí morir. Me encomendé a María y misteriosamente “alguien”, un “ángel” me salvó la vida.

Estudió magisterio y ejerció la docencia en su país. Se conoció con Juan Bareiro, un joven hijo de un estanciero de aquella zona, con el que formó su familia.

Años bravos de intolerancia política azotaron al Paraguay en las décadas del 40, 50 y más, por lo que muchos no tuvieron otra salida que escaparse hacia la Argentina, teniendo que abandonar sus propiedades, casas, pertenencias, familias… Los Bareiro no fueron la excepción. Es así que llegan a nuestro país en 1947. Don Juan consigue trabajo en un obraje de colonia Victoria. Aquí nacen sus hijas: Berna, Gladis, Celia. Una nena, fallecida, había nacido en Paraguay. Regresan un tiempo a su patria, pero ven que no mejoran las condiciones; se les hacía muy difícil trabajar y vivir en paz, por lo que deciden regresar, lo que acontece en 1956, y desde entonces se radican definitivamente en Puerto Rico. Aquí nacen los demás hijos: Manuela, Juan Carlos, Julio, Miguel y Carmen Beatriz. Comentan sus hijas que en realidad hubo 13 hijos, contando los bebés fallecidos.

Durante su permanencia en el obraje Victoria, la empresa le propone enseñar a los niños del lugar, y así doña Loly crea la primera escuela que años más tarde es re-fundada como escuela nacional.

Para radicarse de manera permanente, en Puerto Rico, compraron la casa de don Andino, ubicada en la calle Méjico: sencilla, espaciosa, tan grande como la generosidad de doña Loly, que no sólo albergaba a su numerosa familia sino que en muchas oportunidades cobijaba y daba de comer a los familiares de enfermos que venían de lejos al hospital, donde la mayoría de las veces no había lugar. Las enfermeras ya ni consultaban, daban por sentado que siempre había un lugarcito en la casa de doña Loly, y le enviaban las personas necesitadas. También en esa casa iban chicos de los alrededores a recibir apoyo escolar para las tareas. Ella, con firmeza pero con mucho amor les enseñaba, y no faltaban las ocasiones donde les invitaba chipa amasada o reviro.

En 1969, a pocos días de recibir el título de maestras, sus hijas Berna Gladis y Celia,  don Juan sufre una picadura de serpiente en Paraguay, donde por falta de medios y atención oportuna, no sobrelleva la situación y fallece al día siguiente, dejando a doña Loly, sola con nueve hijos a cargo, con la más chiquita de apenas dos años de edad.

Tiempos duros, de mucho sacrificio, siguieron para esta familia. Pero la firmeza de carácter sumado a la fe de doña Loly, fueron salvando uno a uno todos los obstáculos. Hacía maravillas con el escaso presupuesto, cultivaba una huerta, plantaba maíz, recuerdan las hijas que siempre tuvieron la producción más temprana de choclos en el vecindario. Durante mucho tiempo, iba a buscar leche a la colonia, a caballo, que luego los chicos distribuían a domicilio en las casas del centro. Una de ellas recuerda otra de las actividades que hacían para mantenerse: ”cuando iba a la secundaria, nos levantábamos muy temprano, mamá siempre se levantaba temprano, haga frío, calor, lluvia, verano, invierno, siempre se levantaba a las cinco de la mañana, y hacíamos empanadas para vender”

El día de su despedida en la iglesia, la bioquímica Griselda Oberti, su ahijada de confirmación, leyó un emotivo texto, que traza perfectamente el ser de doña Loly: “… Cada día entregaba su familia a Dios, pidiendo y agradeciendo por ellos.

Los tiempos importantes eran: oración personal, de intersección, lectura y meditación de la palabra de Dios, rezo del Santo Rosario.

Desde el amanecer hasta la noche, en cualquier lugar: en la casa, la huerta, con sus animales, con las plantas, los vecinos, amigos, la familia…cuando iba caminando por las calles…o iba a pie o a caballo a buscar y repartir la leche…rezaba, rezaba, cantaba, servía…amaba…

Se integró a la Iglesia, participando de la Legión de María, el grupo AMES, la Renovación Carismática de la que fue integrante de la Coordinadora Diocesana.

Recorría el pueblo casa por casa, llevando la imagen de María Santísima, compartiendo la palabra de Dios, rezando el Santo Rosario. Visitaba familias, ancianos, enfermos, necesitados…

Tenía también el carisma de la hospitalidad, ofreciendo una sombra, una silla, un vaso de agua fresca, unos mates…hasta un techo para pasar la noche, al que venía de lejos…””…Les cuento que ella, después de la primera operación que tuve, durante años, cada día, con  frío, calor, viento o lluvia me traía a casa y compartía su poca o mucha comida. Era riquísima, y la preparaba con mucho amor. Lo hacía sin ningún interés, ni esperaba recompensa…”

Como éste, muchos otros testimonios dan cuenta del respeto y admiración que provoca  su recuerdo entre los que la conocieron, que no fueron pocos. A unas semanas de su partida, la periodista Norma Traid le dedica un espacio en su programa “Ser Mujer”, del canal de TV. local, presentando una hermosa reseña de su vida, como homenaje y ejemplo a imitar.

Uno de los grandes logros, difíciles de entender, dadas las privaciones que debió sobrellevar esta mujer en su vida,  es el hecho que  sus hijos accedieron  a la educación secundaria, terciaria, y hasta universitaria, logrando los títulos que hoy los habilita a desempeñarse en diferentes profesiones.

Cuentan sus hijas, que en más de una oportunidad intentaron ofrecerle una mejor calidad de vida, ubicándola en viviendas más confortables, mejor equipadas, pero ella, finalmente decidía regresar a su antigua casa, grande y sencilla con su jardín, su huerta, donde había lugar  para su numerosa familia, alegre y festiva, que no dejaba pasar ningún evento para celebrar en su compañía.

Nunca dejó de trabajar y rezar. Siempre había alguien necesitado,  destinatario de sus oraciones. La gente del barrio la recuerda llevando la imagen de la Virgen María de casa en casa, liderando las oraciones y cantos. Tanta fe debió calar indudablemente en sus familiares. Una hermosa herencia, que adoptaron sus hijas, es reunirse una vez por semana y rezar el rosario.

Los últimos meses de vida, debió pasarlos en silla de ruedas; sin embargo, su carácter fuerte no se debilitó. Sus nietos coinciden que siempre cuando la visitaban, les aconsejaba y con amor, pero con firmeza, les advertía cuando se equivocaban.

Doña Loly ya pasó a la historia de Puerto Rico. Nunca firmó cheques, tampoco fue funcionaria, ni ostentó cargos. Pero su figura se agiganta en el recuerdo desde la sencillez, la grandeza de espíritu, la generosidad y la fe. Todos estos atributos perdurarán en la memoria de quienes la conocimos, y se proyectarán sin duda, a las generaciones venideras.

Texto elaborado en base a una entrevista realizada a sus hijas por Stella Maris Guibaudo y Leonor Kuhn el 16/05/07, y publicado en la revista Somos Puerto Rico nº 8.

 

 

Padre José Marx, huellas de un visionario

Publicado el 20/03/2010
por Leonor Kuhn

En 1964 Puerto Rico, en pleno desarrollo hacia un perfil de centro urbano del interior, asiste al arribo de un joven sacerdote destinado como auxiliar del entonces cura párroco P. José Puhl, sin imaginar que sería uno de los grandes,  cuyo paso por la zona dejría profundas huellas en varios ámbitos del quehacer ciudadano.
Era José Marx, un novel sacerdote alemán, de apeas 30 años de edad, proveniente de Méjico, su primer destino misional.

 

 

Casi 46 años después, en los próximos días, un nuevo acontecimiento en relación con el P.José, convoca la atención de Puerto Rico y localidades vecinas.
Se trata de la inauguración de un paseo público, cuyo atractivo central es un mural artístico, alegórico en homenaje al P. Marx, gestionado por un grupo de vecinos constituidos al efecto, que han querido perpetuar con una referencia ornamental, material, las obras de una persona visionaria, realizadas en favor de la región y provincia.

 

 

En las últimas décadas de vida del P. José, supo formar a otros líderes, entre ellos, Celso Limberger, quien compartió muchos proyectos y sueños del P. José Marx, y fue sin lugar a dudas uno de sus más estrechos colaboradores.
Celso, después de la partido física del P. José en junio de 2009, no sólo asumió la continuidad de los proyectos iniciados, sino que se convirtió en su  principal biógrafo.
Para entender la trascendencia del trabajo social y pastoral del P.Marx, nos remitimos al relato escrito  por Celso:

 

Cronología de Vida y Obra del Padre José Marx (SVD) – (1934 – 2009)

El Padre José Adolfo Marx SVD nació en Alemania el 26 de agosto del año 1934. Ingresó a la Congregación del Verbo Divino el 1º de Mayo de 1955. Realizó sus votos perpetuos como religioso misionero el 1º de mayo de 1960 y ha sido ordenado como Sacerdote el 21 de octubre de 1961.

Su primer destino fue México. Trabajó en la Parroquia de Zapata.

En 1964 fue trasladado a la Argentina, concretamente a la Ciudad de Puerto Rico de la Provincia de Misiones. San Alberto Magno fue la primer parroquia donde ejerció su ministerio sacerdotal como vicario parroquial. En este tiempo promovió la creación del Moviendo Familiar Cristiano y el Primer Grupo Juvenil con el cual generaba espacios significativos de aprendizaje mediante Obras de Teatro, Campamentos, Grupos de Canto y Conformación de Corales.

Su profunda convicción por el trabajo como medio de realización de las personas y comunidades implicadas, hizo que junto a Colonos Visionarios fundara la Cooperativa Agrícola San Alberto, Obra con una enorme Responsabilidad Social que sigue funcionando hasta el día de hoy dando respuestas socioeconómicas invalorables a la región toda, no solo por que y cuanto produce sino por cuanto es generadora de bienes y recursos Sociales – Económicos – Educativos. Impulsar la idea, ponerla en marcha y sostenerla no hasido una tarea sencilla, pues no solo implicaba hacer conocer la propuesta y convencer a los beneficiarios directos, colonos de toda la región, sino luchar contra prejuicios y preconceptos acerca del Sistema Cooperativo dado las malas experiencias que habían padecido muchos colonos en ese entonces vinculados a la Cooperativa Agrícola Puerto Rico.

Su misión pastoral también las llevó a cabo en las parroquias de San Ignacio, Capioví y actualmente se desempeñaba como vicario cooperador en la zona de Ruiz de Montoya.

Su gran compromiso Pastoral – Religioso – Educativo – Socio-productivo – Comunicacional y profundo sentimiento de resignificación de las Comunidades Mbya Guaraníes hizo que su Vida y Obra se vean reflejadas en las siguientes áreas de trabajo y misión.

.

1. Área Educación Rural: La educación, particularmente rural, era una de sus mayores ambiciones, en consecuencia gracias a su profunda convicción y contactos personales, con referentes de APEFA (Asociación para la promoción de Escuelas de la Familia Agrícola) con sede en Reconquista Santa Fe ha logrado instituir en el año 1986 en la Provincia de Misiones la 1º EFA (Escuela de la Familia Agrícola), desde entonces no ha cesado en promover Comunidades de base, dirigentes con capacidad de liderazgo dispuestos no solo a crear sino sostener nuevas EFAs. Su tenacidad, fervor impaciente y sostenido a lo largo de estos últimos 23 años hacia el Sistema de Alternancia como opción pedagógica y promotora del desarrollo local y territorial ha hecho que hoy la Provincia de Misiones cuente con 19 EFAs en funcionamiento más 2 en proceso de gestación, 1 EFAG Escuela de la Familia Agrícola Guaraní, 1º Secundaria para Aborígenes, 1 Profesorado en Ciencias Agrarias y Protección Ambiental, instituciones todas nucleadas bajo una sólida estructura Organizacional como lo es la UNEFAM (Unión de Escuelas de la Familia Agrícola de Misiones).

Son miles los egresados a lo largo y ancho de la Provincia en estos 23 años, son aproximadamente 2000 familias que hoy envían sus hijos a sus Escuelas Creadas; son alrededor de 500 los docentes que trabajamos en su Movimiento…

2. Área Pastoral Social para con Comunidades Mbya Guaraníes: Con el mismo ahínco, tesón y perseverancia luchó por la dignidad y reivindicación de nuestros Pueblos Originarios, Hermanos Mbya Guaraníes. Allí trató de llevar no solo la palabra evangelizadora y de Comunión con Jesús sino resolución a los cuantiosos y graves problemas estructurales que padecían y siguen padeciendo nuestros Hermanos Mbya. Construyó viviendas, promovió y construyó y numerosas Escuelas y Aulas Anexas, Interculturales Bilingües; promovió procesos vinculados a la Salud, construyendo Salas, Centros de Atención Primaria, generó gracias a la compra venta de sus artesanías no solo la generación de ingresos como medio de sustento de las Familias Mbya, sino que posibilitó perpetuar a través de sucesivas generaciones tan valioso y milenario arte inherente a sus Costumbres y cultura.

3. Área Proyectos Sociales y Productivos/Empresariales: Su accionar y compromiso social y productivo para con la región ha hecho que contribuya además con la edificación de Escuelas Especiales, Centros de Atención Primaria/Hospitalaria, Asilos de Anciano y quién no recordará la Fundación de región  ha hecho que contribuya además con la  edificación de Escuelas Especiales, Centros de Atención Primaria/Hospitalaria, Asilos de Anciano y quién no recordará la Fundación de la Cooperativa Agrícola e Industrial San Alberto Limitada, hoy considerada una de las Industrias más significativas por su valoración social y  productiva en la región.  La puesta en marcha gracias al Profesorado en Ciencias Agrarias y Protección Ambiental de Capioví mediante su Campo de Prácticas Experimental hoy de referencia para la zona y región por cuanto significa y viene promoviendo en materia Socio –educativo-productiva. Se despliegan allí varias actividades innovadores en materia productiva: Centro de Investigación y Desarrollo Apícola – Un Centro de Experimentación y validación de ensayos de variedades múltiples de mandioca, próximo a inaugurarse una Sala de Industria en la que funcionará una peque fábrica productora de aceites comestibles entre otros.

4. Área Pastoral Eclesial Cristiana Su compromiso evangelizador no solo lo reflejó mediante su accionar pastoral vinculado al Sacerdocio  sino convencido de la importancia y signifancia de los medios de comunicación;  construyó y puso al aire en la localidad de Capioví, como recurso estratégico,    la muy difundida y conocida Radio FM Guadalupe Internacional.  La cual hoy día gracias a los avances tecnológicos de la comunicación, vía Internet, ya no solo ejerce una influencia y alcance local sino puede ser escuchada a lo largo y ancho del planeta.

Todo ello fue posible gracias a sus muchas horas de trabajo diarias, miles de kilómetros recorridos por año de Norte a Sur de Este a Oeste de nuestro país;  una gran   diplomacia y  austeridad; factores todos que   condujeron  a la generación de una  amplia gama de relacionamiento a nivel de Organismos Oficiales, Organizaciones No Gubernamentales y Donantes Particulares.  El más claro y explícito ejemplo de su constancia en cultivar las relaciones conquistadas era enviar no menos de 3000 cartas personalizadas al menos 3 veces por año (Navidad y año- Nuevo / Pascua de Resurrección y Pentecostés) a cada uno de sus Benefactores y Amigos.

Con todos estos atributos, el 22 de junio del 2009 falleció, seguramente como él hubiera querido en su  humilde posada de Ruiz de Montoya Dios nuestro Padre Misericordioso ha llamado a nuestro gran Padre José para que siga contribuyendo con su Obra y Creación desde la dimensión Celestial.

A lo largo de su velatorio, celebraciones religiosas  inhumación, días y semanas posteriores  hemos escuchado cuantiosos calificativos a su persona, de los cuales creo bien vale la pena recordar algunos: Gran devoto de San Arnoldo Janssen y San José Freinademetz Fundadores de su Congregación “Misioneros del Verbo Divino”; trabajador y hacedor sin descanso; gran diplomático y político en el amplio sentido y significado de la palabra; férreo, tozudo, obstinado y perseverante acerca de cuanto se proponía; gestor de recursos económicos, materiales y simbólicos sin igual, cabe aclarar  siempre para los demás; extraordinaria humildad no admitía ser reconocido, homenajeado, condecorado  ni destacado. Siempre tenía tantas propuestas en mente que era simplemente imposible acordar una planificación, un programa con agenda de trabajo en la que se establezca día y  horarios, era habitué que a las citas establecidas nunca o casi nunca  llegase para el tiempo acordado, sin embargo quiénes lo conocíamos nos constaba que seguramente estaría ayudando o definiendo alguna ayuda o proyecto más importante que el previsto trabajar en ese momento.

Su partida no solo nos ha dejado un gran vacío difícil o imposible de suplir, sino una cantidad notable de nuevos proyectos, muchos de ellos ya en proceso de ejecución..

Todos desde su, partida física, lo   extrañamos profundamente,  pero al mismo tiempo quiénes hemos mamado de su sabiduría, experiencia y optimismo ante las diversas situaciones de la vida cotidiana sabemos de su legado, el cual no ha de permanecer en vano sino desde el cual debemos  nutrirnos y trabajar  para mantener viva su nombre buen honor,  llama y esperanza.

Y tras su muerte la respuesta no se hizo esperar, sus amigos y colaboradores más cercanos pusieron en marchas mecanismos institucionales que posibilitarán no solo fortalecer su obra sino acrecentarla.

Ya se han conformado al efecto:

a.    En la Argentina: Fundación Padre José Marx (SVD)-.

b.    En Alemania Bildungs und Förderungswerk P. Josef Marx SVD) e.V.

Desde ambas entidades se gestionan recursos económicos orientados a la ejecución de proyectos en cada una de las áreas fundamentales de su obra.

Entre otros grandes desafíos  y deseos personales  que han quedado truncos, pendientes e inconclusas  tras su partida, los cuales no debemos dejar de trabajar  hasta alcanzarlos se destacan los siguientes.

1.    Dotar de mayor potencia y alcance  a la Radio Guadalupe Internacional.

2.    Crear un Centro de Investigación y Desarrollo de Tecnología Adapatativa en materia de Energías Alternativas Renovables y un Centro de Investigación en Mandioca, todo ello en articulación entre CAISA (Cooperativa Agrícola e Industrial San Alberto Limitada) – Profesorado en Ciencias Agrarias y Protección Ambiental  y la Facultad de Agronomía y Cuidado del Medio Ambiente de la Universidad de Rostock.

3.    Crear al menos  6 EFAs más y con ello cubrir el amplio espectro de nuestra Geografía Provincial con una Formación Integral y de Calidad  para los hijos/as de pequeñas y medianos productores rurales.

4.    Crear un Instituto Superior Universitario con Carreras dirigidas y Orientadas a las demandas de los Pueblos Mbya Guaranies.

5.    Dotar de mayores Tierras a las Comuidades Aborígenes Mbya Guaranies en los cuales se promuevan en articulación con las EFAs y el Profesorado en Ciencias Agrarias y Prot. Ambiental Cultivos anuales, perennes, cría de animales domésticos, todo ello como estrategia de Seguridad Alimentaria.

6.    Otros…..

Prof. Limberger Celso.

——————————————————————————————-

SOMOS Mujeres

Publicado el 08/03/2010
por Leonor Kuhn

 

Aquí también existen…

Así como hay “días” especiales destinados a  temáticas diversas,  tenemos desde hace varios años el día Internacional de la Mujer.

Más allá de la inevitable circunstancia que hace de este día como de los otros,  una buena oportunidad para los comercios, debería servir para reflexionar sobre su significado.
Con la mirada retrospectiva hacia nuestros orígenes como colonia recién constituida en el Alto Paraná misionero, allá en los albores del siglo XX, no podemos soslayar a la mujer pionera que venida de una cultura de familia patriarcal, cargaba con la responsabilidad de esposa sumisa, madre en su mayoría de muchos hijos y además compañera del marido en los trabajos de la chacra. Fue el sostén moral del proyecto colonizador.
También estaba la mujer criolla que siempre estuvo a la par del hombre  peón de campo, cosechero, tarefero… y más tarde empleada doméstica, lavandera de las familias más pudientes.

Con el avance y transformación del pequeño núcleo urbano inicial, los cambios de tecnologías, la creación de nuevas escuelas, el progreso económico, nuevas pautas de comportamiento se instalaron también aquí.
Y las mujeres, lentamente al comienzo, y casi masivamente en las últimas décadas, se fueron incorporando al mercado laboral fuera del hogar, ocupando puestos que antes eran patrimonio de los hombres, con la consecuente modificación de esquemas de organización familiar.

No siempre para mejor o para peor, pero fueron cambios generados  en la sociedad en dirección a la igualdad de género.

El aporte de las mujeres al desarrollo de nuestros pueblos y ciudades, no siempre fue reconocido en su justa medida. Esta es una oportunidad para intentarlo.
SOMOS  quiere rendir un reconocimiento a TODAS las mujeres de Puerto Rico, colonia y zonas vecinas a través de una sintética galería de mujeres “símbolo” que por una u otra razón trascendieron, en diferentes ámbitos:

Lutwina Paulina Rauber


Hija de Federico Rauber (primer administrador de la colonia) vino con sus padres de Brasil ya con la formación de odontóloga y fue de hecho la primera maestra que enseñó a un grupo de niños en un sector del aserradero de José Hentz

Catalina Berta Schlindwein de Freiberger


Siendo joven llega como pionera desde Brasil donde había hecho un curso de  obstetricia y rápidamente fue una de las parteras más reconocidas de la zona, igual que sus colegas contemporáneas, muchas veces a caballo debió ausentarse días enteros de su propio hogar. Tiene un registro de más de mil alumbramientos asistidos.

Crecencia Persch de Alles


Pionera llegada de Brasil, casada con Wilibaldo Alles. Tuvo nada menos que 18 hijos (9 varones y 9 mujeres)  en partos individuales y todos  llegaron a la vida adulta.

Vicia Julia del Valle de Bareiro (Doña Lolí)


Inmigrante paraguaya, madre de 10 hijos mujer muy solidaria reconocida por sus múltiples acciones caritativas. Enviudó muy joven y con su trabajo y mucho esfuerzo crió a sus hijos, les procuró estudio secundarios hasta universitario.

Ernestina Alvarenga


Muy recordada como maestra en el colegio San Alberto Magno en la década de 1950, donde se desempeñó sin haber tenido formación docente, con gran carisma de educadora.  Más tarde completó sus estudios y accedió a la función de secretaria de la Municipalidad local hasta su jubilación.

Melita Richter


Se formó como secretaria en el colegio San Alberto Magno y siendo muy joven comenzó a trabajar como empleada de comercio. A comienzos de la década de 1960 ingresa como cajera en la Cooperativa de Luz y Fuerza LGSM, donde inicia una carrera ascendente hasta llegar a la gerencia, cargo que ocupó muchos años hasta que la sorprendió la muerte en pleno trabajo. Melita se destacó por su férrea contracción al trabajo, eficiencia y compromiso con las metas de la cooperativa.

María Antúnez
Ama de casa del Barrio Fátima. Centenares de niños a lo largo de años, concurrían diariamente al comedor del barrio que ella administraba y atendía, haga frío, calor o lluvia. Dio de comer a dos generaciones, en los últimos tiempos, llegó a atender a los hijos de los primeros comensales.

Alma Martens


Nació en Alemania y siendo niña llega a Puerto Rico con su familia. Aquí pasó su infancia y adolescencia, se casó y después de formarse en peluquería, instaló su propio salón de belleza. Fue una persona muy querida por la gran capacidad de entrega a su profesión, siempre amable a pesar del cansancio, brindando lo mejor de sí. También se desempeñó como docente en Formación Profesional, enseñando peluquería.
Su temprana partida dejó un gran vacío sentido por clientes y amistades.

Erika Gómez


Joven atleta local que ya tiene en su haber  numerosos trofeos y  distinciones en diferentes modalidades y categorías de maratón. Sus mayores méritos son la sencillez, el esfuerzo y perseverancia
A través de ella queremos homenajear a tantas chicas jóvenes de nuestra zona, valores y promesas en diferentes ámbitos.

 

Que a través de esta pequeñísima muestra de “mujeres destacadas locales” se sientan reconocidas absolutamente todas: amas de casa, madres, abuelas, tías, profesionales, artistas, empresarias, peluqueras, modistas, lavanderas, curanderas, funcionarias, administrativas, religiosas…

¡Felíz día de la Mujer!

Mario González “Lorito”

Publicado el 02/03/2010
por Leonor Kuhn
(Artículo publicado en el nº 1 de la revista SOMOS)

Pionero de los medios de comunicación locales

Cuentan que en una época no muy lejana se podía escuchar, transitando la avenida San Martín en Puerto Rico, una voz muy particular.
Era una voz vendedora que salía desde un parlante, sistema que se usaba en los pueblos chicos carentes de emisoras radiofónicas. Esto permitía dar informaciones prácticas y transmitir música y publicidad.
No sólo a los habitantes locales. También los gringos y criollos que venían desde las chacras vecinas, para aprovistarse y/o vender sus producciones, podían obtener informaciones necesarias para resolver sus problemas cotidianos.

Pero volvamos a la dueña de la voz: no era la de “PINKY”, la famosa locutora porteña.
No, esa era la de la otra “Pinky”, la de aquí, la nuestra, la de una señora cuyo esposo, el muy apreciado y siempre recordado Mario González, gustaba llamar ( fiel a su chispeante estilo) con el mismo apodo.
Y le quedó.

La llamativa personalidad de Mario González, siempre de buen humor,  haciendo gala de su poco común plurilingüismo, proviene  de una interesante mezcla étnica. Su padre correntino, su madre miembro de una familia brasileña instalada en Santo Tomé, donde la abuela materna de Mario, llegó a vivir 113 años. Mario nació en Santo Tomé, Corrientes, el 22 de julio de 1927. Se crió en un ambiente fronterizo, hablando portuñol  partícipe de los vaivenes propios  de la gente de ambas orillas.
A los 18 años le tocó el servicio militar en Paso de los Libres. Rápidamente se ganó la confianza de sus superiores, al punto que, gracias a sus conocimientos del idioma portugués, hizo de traductor de la correspondencia entre su jefe y la novia brasileña de éste..

Después de cumplir con el servicio militar, viaja a Jardín América en 1953 donde conoce a Romilda Sauer, una linda  peluquera hija de un mecánico, con quien inicia un romance que desemboca en casamiento.
La joven pareja instala un negocio de publicidad oral “Iguazú” en los altos de la ruta 12  con “…un equipo UCOA a lámparas, dos bocinas LEA, un micrófono RANSER, varios discos de carbón, un gramojón o victrola, un tocadiscos WINCO y muchos metros de cable”..(Norma González), transmitiendo desde una habitación de la familia Sauer, trabajando con Wilibaldo Klauk y Domínguez.
Tiempo después, el inquieto Mario, intenta nuevos horizontes en Puerto Rico, donde trae a su señora e hijas Carmen (Katy) y Norma, en  febrero de 1963, instalando  la PUBLICIDAD “PUERTO RICO”, primer medio de comunicación local

Las bocinas de la “propaladora” se distribuían a través de un cableado en cinco puntos diferentes por la avda San Martín, cuando ésta no era más que una calle de tierra.

No todo se dio natural y fácil para la familia González. Llegaron a Puerto Rico en tiempos del párroco Rvdo. P. José Puhl, que al escuchar la programación que abría la agenda diaria de música, comunicados y publicidad, con la cortina musical “Capivarí”, marcha militar argentina, presentó una queja formal a las autoridades, en desacuerdo con dicha música que según él, no respondía a la idiosincrasia de la población, en su mayoría de ascendencia germánica. El Comandante Cruz de Gendarmería Nacional, hizo notar al sacerdote, la importancia de difundir la música nacional, como marchas militares, folklore y tango, y ordenó que siga la difusión. Tal vez la simpatía, el don de gentes o la espontaneidad de don Mario, ganaron el corazón del P. Puhl, que no sólo le dio la razón, sino que mantuvo una gran amistad con él, aun después de su traslado a Jardín América.

Doña Pinki se concentra en desandar su historia y nos comenta que su primer albergue fue una pieza debajo del Cine Ipiranga, de la familia Krindges, donde también estaban los equipos de transmisión.
Varias mudanzas debió afrontar la familia hasta poder ubicarse en su terreno propio. Estuvieron con sus estudios en el Club Juventud donde además de la publicidad atendían la cantina, en La Casa de la Cultura (después propiedad  de Abdón Vier), Mercado Neumann (local Reichert, calle Posadas y Av. San Martín), donde un incendio destruyó la totalidad de los equipos. En esa oportunidad, la respuesta solidaria de la gente, y  créditos que obtuvo Mario de los bancos Nación e Iguazú, permitieron reanudar el trabajo después de cuatro días de silencio.
Por algunos años, Katy, la hija mayor se  hizo cargo de una nueva publicidad en Jardín América, ya que se había formado en la escuela de la experiencia de sus padres.
La familia siguió creciendo con la llegada de Mario Oscar, Juan Alberto (Titi), y Adela Vanesa. Desde pequeños, todos manifestaron sus dotes artísticas con el canto y la actuación. Los dos varones fueron muy conocidos en nuestro medio cuando formaron el conjunto “Los Cambá Pororó”. También Mario y Pinki integraron un duo de canto que recorrió ciudades y pueblos fronterizos de Brasil, en la década del 60.
Simultáneamente al quehacer publicitario, la  capacidad creadora de Mario encontró en la formación de comparsas un canal de expresión que animó muchos carnavales en Puerto Rico. Ya en su tierra natal formó la comparsa “Marabú” mientras que en Jardín América organiza la comparsa “Los Americanos”. En nuestra ciudad comienza con la comparsa “Yarará” en el club Juventud, muy apoyado por don Andrés Salguero, dirigente por muchos años. A partir de 1980 está al frente de la comparsa “Copacabana” donde centenares de niños y jóvenes  pudieron experimentar la disciplina de los ensayos y la satisfacción del protagonismo de un buen espectáculo

Después de adquirir el terreno de la calle Florencio Varela y construir su casa, se inicia la última etapa de la publicidad Puerto Rico, que fue cerrada definitivamente en 1992 ante la queja de algunos vecinos y la presunción que molestaría a la nueva radio municipal.
¡Cuánta habrá sido la tristeza de don Mario, cuando de pronto tuvo que silenciar su desbordante necesidad  comunicativa, a la vez, su principal medio de vida!
El espíritu inquieto de Mario, no estaba hecho para llorar sobre la leche derramada y quedar de brazos cruzados ante la adversidad, no era su estilo. Entonces, siguió trabajando los fines de semana en el ámbito de los encuentros de fútbol, con sus equipos pasando publicidad y música.

La vida de Mario González se apagó de pronto, sin previo aviso, el 22 de junio de 2000, eñ mismo día que cumplía los 75 años. Así, desestructurado, como era él  siempre,nos tomó a todos por sorpresa a todos por sorpresa.

Desde “Somos Puerto Rico” quisimos recordar la vida sencilla y fecunda  de ese pionero en el oficio de “pasar publicidad” para que permanezca por mucho tiempo en la memoria  de nuestra gente.
Y no encontramos mejor manera de cerrar esta nota que transcribir algunos párrafos que escribiera magistralmente desde el afecto, Claudio Salvador, en la revista Cocú nº 6.

MARIO NO DEJES DE ALEGRARLO A DIOS
“…broncas de ausencias, silencios, recuerdos. De homenajes que llegan tarde, como esta vez.”
“…con que palabras intentaríamos resucitar su alegría y remediar el llanto de veredas vacías que no reciben ya la caricia permanente de sus pasos, su saludo hablando en cien idiomas, su charla prodigando mil chistes, su gracia derramando entusiasmo hasta colmar las calles de coloridas comparsas, desbordantes, clamorosas.”
“Aunque con tanta tarea triste que le da este mundo ingrato, buena falta le hace –angá, al Altísimo- un correntino de ley, como Mario, a su lado. Sacándote el sombrero en su presencia, no te olvides chamigo de relatarle a Dios aquel partido de fútbol y de remedar las publicidades radiales del Paraguay, nombrando uno por uno en lúcido guaraní los frutos de esta selva tuya, casi perdida.”
“(Me parece estar oyendo las divinas carcajadas a través de un parlante callejero, como los que instaló ayer tu esfuerzo en las esquinas del centro)…
 

  • SomosPR en Facebook

- Somos Puerto Rico Web -

SomosPuertoRico Web utiliza software libre publicados bajo licencia GNU/GPL.
Los contenidos son publicados bajo licencias Creative Commons salvo que el autor indique otras licencias.
(Se permite el uso de los contenidos citando la fuente.)

Con Tecnologías PHP / MySQL / Wordpress
Puerto Rico - Misiones - Argentina