Foto Agatha Krill

En la madrugada del día de la fecha fue reducido por las llamas de un  incendio estructural, el local del “Club 90”, de gran significado histórico en el ámbito social y deportivo de la ciudad.

Foto Julio Stang

Foto Agustín Cantero

Ese edificio se comenzó a construir a mediados de 1947 para que sirviera como sede social del Club Victoria, fundado en 1934 y que hasta entonces carecía de lugar para sus actividades. El constructor fue Don Juan Otto Seidel, que emplazó el local en el potrero de su propiedad. La construcción sólida y robusta fue realizada con maderas de ley. Los tirantes utilizados en la estructura fueron de incienso, obtenidos de un enorme ejemplar, volteado por Don Juan, cuyo retoño todavía está en pie en la vereda de la actual calle Facundo Quiroga cercano al comercio Electro Tecniref. El encastre de los tirantes fue realizado con la técnica “Fachwerk”, (no utiliza clavos), tan característica en aquella época.

Aspecto original. Foto álbum familiar de Ignacio Kuhn

La flamante sede del club  fue inaugurada con un baile el 31 de diciembre de 1948. A partir de entonces no cesaron allí las actividades sociales y deportivas. Una de las principales eran los bailes.  Para los bailes de gala alusivos a las fiestas patrias,  en vísperas del 25 de Mayo y 9 de Julio había exigencia de estricta etiqueta: trajes y corbata para los varones mientras que las damas usaban vestidos, zapatos con tacos altos y tapados ya que siempre hacía mucho frío en esas fechas. A las 24.00 Hs la orquesta irrumpía con los acordes del Himno Nacional Argentino; de inmediato todos se paraban y acompañaban con el canto.

 Fueron muy famosos los bailes de Carnaval con concurso de disfraces y gran algarabía. También produjo conflictos cuando los partidarios de observar estrictamente las normas religiosas en tiempos de Cuaresma, que exigían el cese de todo mundanal ruido desde el primer minuto del Miércoles de Ceniza, se enfrentaban con los entusiasmados por seguir el baile hasta la madrugada.

 

Foto Walter Friedrich

Como el club llegó a ser un punto de reunión frecuente de socios con atractivos para todas las edades y gustos, fue necesario implementar una cantina permanente. Durante un par de años se desempeñó como cantinero el Sr. José Graef y después la familia de Walter Klein por varios años más, atendiendo el buffet y el mantenimiento del local.

Otras actividades que hicieron famoso al club en toda la región fueron las “veladas”, generalmente organizadas por el Colegio San Alberto Magno con obras de teatro, poesías, cantos, esquemas gimnásticos, etc. También el Coro Santa Cecilia se apropió del escenario para sus actuaciones.

Velada artística del Colegio San Alberto Magno. Foto archivo ISAM

En la cancha detrás de local, se desarrollaban los partidos domingueros de fútbol, eventos muy concurridos por los amantes de ese deporte.

El Club Victoria permaneció en las instalaciones construidas por Juan Otto Seidel en su propiedad hasta octubre de 1962, fecha en que fue inaugurado el local propio (donde se encuentra actualmente el club).

La buena calidad de la construcción permitió que fuera utilizado muchos años más para diferentes fines: depósito de mercaderías, comercio mayorista, salón de la Escuela de Títeres “Giraluna”, espacio para eventos como “Alterarte” y desde hace varios años el local bailable “Club 90”.

Muchas generaciones de puertorriqueños conservan un vínculo entrañable con el emblemático edificio, escenario de tantas porciones de historias vividas.

Guardar

Anterior
«
Siguiente
»
- Somos Puerto Rico Web -

SomosPuertoRico Web utiliza software libre publicados bajo licencia GNU/GPL.
Los contenidos son publicados bajo licencias Creative Commons salvo que el autor indique otras licencias.
(Se permite el uso de los contenidos citando la fuente.)

Con Tecnologías PHP / MySQL / Wordpress
Puerto Rico - Misiones - Argentina