Hogar Jesús Niño

Publicado el 28/07/2012

Crecer con oportunidades

 

Comienzo de un proyecto

En el año 1984, con la vuelta a la democracia recién estrenada, un grupo de vecinos de  nuestra ciudad, liderados por el matrimonio de Jorge Hernandez y Carmen Morgenstern, decide involucrarse  en torno a un proyecto pensado para modificar una situación que empezaba a preocupar: niños en situación de desamparo, fruto de tantos años de políticas económicas y sociales desacertadas.

 Jorge Hernández

Lo que al principio se debatió en el campo de las ideas, fue planteado como inquietud al Movimiento Kolping, institución fundada en Alemania hace 150 años, que busca la promoción integral del Hombre a lo largo de toda su vida.

En Posadas la Familia Kolping ya era muy conocida por su accionar en la construcción de Villa Cabello, con el Padre Juan Markiewich a la cabeza. Precisamente, el grupo conformado en Puerto Rico, se contacta con los directivos de Villa Cabello, y a través de sucesivas reuniones cristaliza la idea de formar un Hogar. De inmediato se pone a generar recursos a través de la organización de un Festival de Música.

Un hito importante en esta historia  se dio en agosto de 1984, donde se funda la Asociación Familia Kolping Hogar Jesús Niño, cuya personería jurídica se logra recién en 1999.

La primer casa

Voluntarios de Alemania

Marchas y contramarchas habrían de pasar hasta que con grandes dificultades económicas, y con la ayuda del Padre Markiewich, subsidios, donativos, cuotas sociales, intenso trabajo de la comisión, finalmente se inaugura la primera casa en un terreno donado por el señor Lorenzo Rambo, el 20 de septiembre de1987.

Fueron tiempos muy difíciles donde la economía argentina, impregnada de una inflación galopante, entorpecía la marcha de cualquier proyecto. En ese contexto, la comisión redirecciona el proyecto original y concreta la apertura de la Escuela de Oficios para Adultos Beato Adolfo Kolping, bajo la dirección de la Sra. Julia Ortega de Hillebrand, dependiente de la Asoc. Flia. Kolping Villa Cabello, de Posadas, quedando la implementación del Hogar para más adelante.

Hacia fines del  año 1990 se termina de construir el edificio nuevo de la Escuela para Adultos Beato Adolfo Kolping, quedando liberada la Casa destinada al Hogar de niños.

Fue el momento donde se pone nuevo énfasis al proyecto inicial y en marzo de 1991, se conforma una  Comisión Directiva la cual queda integrada de la siguiente manera:

Presidente, Luis Fank, Vice Presidente, Ricardo Irrazabal, Secretario, Clemente Simon, Pro-Secretario, Marcelino Ruiz, Tesorero, Ponciano Fernández, Pro-Tesorero, Rodolfo Rosenberg, Vocales Titulares, Raimundo Hillebrand,  Sulma Godoy de Fank, Alejandra Aiscorbe, Viviana Duarte, Vocales Suplentes, Erika Freiberger, Irma Cuba, Blanca Lemes y Julia Ortega.

Empieza a funcionar el Hogar

En Octubre de 1991 ingresa la primera niña al Hogar, Mónica Romero, estando a cargo de la primer Madre Sustituta, la Srta. Clara Casales. Posteriormente se incorpora la Sra Delicia Martín.

El vínculo con la Asociación Familia Kolping de Villa Cabello, especialmente con el P. Juan Markiewich, permite establecer contactos con personas de Alemania, dedicadas a apoyar estos proyectos. En Abril de 1992 se produce la primer visita del P. Walter Waldschütz (Foto 2)  y otros colaboradores de su Parroquia de Holzkirchen, Alemania, quienes luego de conocer el Proyecto se comprometen a colaborar con el sostenimiento del Hogar de aquí en adelante. A partir de entonces numerosas visitas del P. Walter fueron concretadas, siempre acompañado de un grupo de personas que recorren nuestra provincia, conocen el Hogar, y regresan motivados a seguir trabajando para el proyecto.

Es admirable la cantidad y variedad de actividades que organizan estos grupos (Conciertos, Mercado de Pulgas, “Noche Argentina” con venta de productos argentinos, etc) para recaudar fondos destinados al Hogar.

Sternsinger

Lugar destacado también tiene la Sternsingeraktion (Acción cantores de la estrella) que recorren las calles de muchas poblaciones de Alemania el día 6 de Enero, cantando villancicos y solicitando donaciones a las familias para la niñez en el mundo. Esta acción es uno de las bases del sostenimiento del Hogar.

También hay que destacar el valioso aporte de los voluntarios/as, jóvenes alemanes que sienten el llamado solidario,  se interesan por conocer otra cultura desde adentro y ofrecen sus servicios conviviendo en el Hogar por un año.

Voluntaria

A fines de Agosto de 1993 llega  Anke Gröschl, la primer voluntaria, y de ahí en más, es incesante el acompañamiento de uno, dos o más jóvenes. Por ejemplo en el año 1996 un grupo de 7 voluntarios  construyen el techo de una nueva casa, durante 30 días, bajo la dirección de Heinz Zenker.

Más casas, más niños, más trabajo

Con ayuda de fondos de Alemania, más el trabajo permanente de las Comisiones locales, se amplía la infraestructura hasta llegar en el año 2004 a la inauguración de la 4ª casa, quedando de esa manera una capacidad instalada para albergar hasta 34 niños.

Para que la razón de ser del Hogar, la contención de niños en situación de desamparo, se pueda cumplir, fue necesaria la puesta en marcha de un equipo humano que trabaja en forma coordinada, donde las “mamás” desempeñan un rol central.

Actualmente, las personas que cumplen esta función en el Hogar son:

PRIMER CASA: Durante 10 años se desempeñó Susana M. Chávez, pero ahora se ha retirado y la casa se encuentra temporariamente en refacciones. Cuando se concluya volverá a cobijar al menos a 6 niños nuevamente.

SEGUNDA CASA: Sra. Rosana Hoffmann con 8 niños

TERCERA CASA: Sra. Esther Arévalos, con 9 niños

CUARTA CASA: Sra. Maria B. González, con 9 niños.

Varias mujeres brindaron su asistencia en todos estos años  como madres sustitutas, entre ellas  la recordada Doña Pepa (Delicia Martín), que estuvo hasta su jubilación a mediados del año pasado.

El Hogar también cuenta con un equipo de profesionales que atienden necesidades específicas de los niños.

La Psicóloga Stella Maris Ríos, por muchos años brindó atención al Hogar, hasta diciembre de 2010. El Fonoaudiólogo Diego Nedel y la Psicopedagoga Rosana Bogado también han colaborado, como así también la trabajadora Social Gudelia Fritz y actualmente se desempeña como responsable del área Pedagógico-Social la Lic. Reina M. Gonzalez.

También han aportado su importante experiencia,  maestras en Apoyo Escolar, siendo la de los últimos años la Sra. Concepción Valdez.

La  gran familia del Hogar Jesús Niño recuerda con  afecto al Sr. Ponciano Fernández,  primer Director del Hogar, que más que un administrativo, fue un amigo que sabía ponerse “en la piel del otro” y organizó los primeros años del Hogar. Después de su súbita muerte en diciembre del 2004, la dirección del Hogar está a cargo del Sr. Raimundo Hillebrand.

 

Ponciano Fernández

Otro componente institucional clave, es la Comisión Directiva de Hogar, integrada por personas de nuestro medio, que realizan el voluntariado desde diferentes roles.

La Comisión Directiva actual está integrada por:

Presidente: Sulma Godoy de Fank, Vice-Presidente: Arturo Pereira, Secretaria: Mirta Valenzuela, Pro-secretaria: Graciela Amuchástegui, Tesorero: Vicente Aftarczuck, Pro tesorera: Elba Cardozo,  Vocales Titulares: Diego Ivan Nedel,  Luis A. Fank, Julia Ortega, María Concepción Valdéz, Vocales Suplentes: Estela Hippler y Liliana Luft de Vier, Revisor de Cuentas  Titular: Ricardo Irrazábal, Revisor de Cuentas Suplente: Ricardo Neis.

Círculo Misionero Parroquial y Fundación P. Walter Waldschütz

Cuando el Padre Walter Waldchütz regresó de su primera visita en el año 1.992, inmediatamente comenzó a dar forma al compromiso asumido: se formó el “Misionskreis”, que es el Círculo Misionero de su Parroquia en Holzkirchen, Alemania. Hasta hoy día este grupo de personas ha sostenido prácticamente al Hogar en su aspecto económico, mediante distintas fuentes de recursos. Sin embargo el P. Walter también decía que era menester instituir una entidad aún más comprometida y legalmente apta para asumir un compromiso de largo plazo. Es así como hace ya dos años se formó la “Fundación P. Walter Waldschütz”, con el patrocinio de la hoy Ministra de Agricultura y Consumo de Alemania Sra. Ilse Aigner, quien conociera el Hogar en una visita en el año 2.006, siendo Diputada Federal de la CSU.

Un lugar destacado también merece la “Kindermissionswerk”, (Obras Misionales Pontificias por los Niños), quien desde su sede central en Alemania, también colabora con el Hogar de Niños.

No obstante la colaboración del exterior, siguen siendo muy importantes las ayudas que el Hogar recibe de su propia comunidad, desde los socios hasta personas que están de paso en Puerto Rico y quieren realizar un aporte para un niño. Es bastante fácil imaginar las cosas que una casa puede necesitar para una vida diaria, de crianza de niños, de envío a las escuelas, de juguetes, etc.

Nuevos proyectos

 

El Hogar se encuentra gestionando en estos momentos la construcción de dos edificios muy importantes para la prosecución de sus objetivos: una “Casa de Jóvenes” y la renovación de la vieja edificación “Nande Roga” de la parte administrativa, gabinetes, sala de reunión y vivienda de voluntarios.

 

La “Casa de Jóvenes” será financiada por la Fundación “Uli u.Uwe Kai-Stiftung”, y será destinada al alojamiento de niños-jóvenes que pasen los 15-16 años y no tengan oportunidad de revincularse con su grupo familiar. Deberá ser una escuela de vida en la cual aprenderán a manejar su libertad, su independencia, sus responsabilidades y obligaciones.

El Area Administrativa y Casa de Voluntarios es una construcción de madera de más de 30 años, y su reemplazo es realmente perentorio, y mediante gestiones realizadas en el Ministerio de Gobierno de la Provincia, se está completando hoy día la documentación para encarar su construcción a través del IPRODHA.

Mamá del corazón

Más allá de las motivaciones, que en primera instancia pueden pasar  por una cuestión de salida laboral, las mujeres que aceptan el desafío de ser “mamá” en el hogar, deben responder a un perfil que trasciende el rol de ama de casa eficiente. Una vez asumida la tarea, pueden pasar dos cosas: no se acomodan a las exigencias y abandonan el trabajo, o se involucran completamente.

Tal es el caso de María Beatriz González, mamá de la casa 4 desde su inauguración en el año 2004. Actualmente está a cargo de 10 niños entre 3 y 15 años.

 “Hay que estar bien plantada, con fortaleza de espíritu para hacer esto, te tiene que gustar”, manifiesta. Su historia personal se desarrolló en un hogar humilde, entre siete hermanos varones, con padres exigentes, que supieron poner límites, que les transmitieron valores como el esfuerzo, el trabajo, valerse por sí mismos. “Teníamos que ayudar en casa, de mañana, antes de ir a la escuela, carpir un pedazo de tierra  para la huerta” Ella entiende que la templanza así adquirida, le sirvió mucho en su vida adulta para afrontar dificultades, y para nada alimenta resentimiento, al contrario, agradece por la formación recibida. Después de haber criado a sus propios hijos en condición de separada, obtiene este trabajo que le llena el alma.

Durante un amable coloquio en la casa, María da cuenta de la rutina diaria que transcurre en el hogar,  que trata de parecerse lo más posible al escenario de una familia común y corriente.

“Mi día comienza a las 6 de la mañana. En época de clases, los chicos se levantan a las 7, se higienizan, ordenan sus camas, me ayudan con los preparativos y después desayunamos todos juntos (en torno a una larga mesa que ocupa un lugar  central en el ambiente, como un símbolo fraterno). Después tienen un recreo, que si el tiempo lo permite, salen a jugar al aire libre en el precioso parque que rodea las casas, donde se integran con los demás chicos. También tienen un tiempo para las tareas escolares, que yo superviso, especialmente los más chicos que más necesitan.

María como cualquier mamá ama de casa, cocina, lava, plancha, limpia y todos los quehaceres que demanda una familia numerosa.

“A las 11 más o menos se comienzan a preparar para ir a la escuela, como son muchos, hay que empezar con tiempo. A las 12 se almuerza y llegado el momento se dirigen a la escuela “(todos los niños de María van turno tarde). “A las 17,30 ya están de vuelta y yo los espero con la merienda. Sigue un recreo y ni bien comienza a oscurecer, quiero a todos adentro. Entre otro tiempo para tareas, cenar, mirar TV, llega la hora de dormir que es a las 22hs. aproximadamente.

Tenemos un reglamento interno que hay que respetar, y yo les distribuyo las actividades acorde a la edad. Todos tienen que ayudar en algo. Las más grandecitas (13 y 15 años) me dan una mano bárbara, son fantásticas”.

El trabajo de María como el de las otras mamás, es de tiempo completo. Me toca 4 días de franco por mes, de seguido, ahí me retiro a mi casa propia, donde disfruto mucho del descanso, de poder moverme sin horarios, pero también me alegro al volver con los niños.

Al preguntar sobre las dificultades que encuentra en su tarea, explica:” y…son 10 sangres distintas que hay que mantener en armonía, algunos son más dóciles, otros más rebeldes…les hablo mucho, siempre digo que están acá para mejorar su calidad de vida, para aprender a salir adelante, a valerse por sí mismos.

Me cuesta bastante inculcarles disciplina y concentración en las tareas de la escuela, se distraen fácilmente con los más chiquitos alrededor, que todo quieren tocar. Como en cualquier hogar.

Pero a pesar de los problemas que nunca faltan las satisfacciones no son menos. Con que uno sólo de ellos se inserte bien en la sociedad, me daría por realizada”.

Al respecto, la meta no está lejos, ya son varios los re insertados que siguen manteniendo relaciones de afecto con su  familia del Hogar

En medio de la extensa charla, María dijo una conocida frase, breve y profunda, que sintetiza sus más caros deseos: el amor mueve montañas

 

Capacidad de dar

 

Diecinueve años sin interrupción  ejerciendo el voluntariado desde diferentes lugares en la Comisión Directiva del Hogar, no es poca cosa. Solo se entiende como respuesta a una fuerte vocación  de servicio, anclada en hondas motivaciones personales.

Sulma Godoy de Fank, presidente de la comisión actual, explica por qué comenzó a trabajar en este proyecto, y su larga permanencia en él: “tuve dificultades para quedar embarazada. Largos tratamientos, muchas oraciones, (especialmente de la Hna Javierina, que siempre me animaba), pérdida de un embarazo con graves complicaciones, salvar mi vida de milagro, fueron las circunstancias que precedieron al nacimiento de mis hijos, tan deseados. Esto me hizo ver la vida de otra manera. Me sentí muy afortunada y me despertó el deseo de devolver en alguna medida tantas bendiciones en algo relacionado con los niños”

Desde 1991 a la fecha, participa activamente en las sucesivas comisiones y está totalmente compenetrada en la dinámica del Hogar, sus dificultades, conflictos, avances y logros.

Nos comenta cómo se da el acceso de los niños al Hogar: “trabajamos en red con Defensoría, absolutamente todos los niños son derivados por el Poder Judicial que nos otorga una “guarda” por un tiempo que pretende ser el menor posible, siempre con la expectativa de la reinserción a sus familias de origen. El Hogar debiera ser el último recurso ante situaciones extremas. Acá llegan niños con historias teñidas de abusos, maltratos o abandono. Tratamos que no pierdan el vínculo con su familia, algunos reciben visitas de familiares o van a sus casas cada tanto. Pero hay demasiados cuyos  padres se “borran” y esto es un problema, sobre todo cuando los  chicos se hacen conscientes del abandono, entonces  reaccionan con rebeldía.”

Consultada sobre el alcance geográfico del Hogar nos dice:” acá vienen chicos esencialmente derivados de la Defensoría local,  pero también de otros lugares como Eldorado y Montecarlo. Muchas veces la demanda nos supera”.

El contacto permanente con los niños y sus carencias, fueron desarrollando en ella una esmerada capacidad de percibir sus necesidades, no solo materiales. “Nos preocupa que los chicos, además de superar sus cuestiones emocionales, puedan sentir que son capaces de enfrentar la vida con dignidad, que son útiles, que pueden aprender para mejorar sus vidas. En el Hogar tratamos de ofrecerles no sólo la posibilidad asistir regularmente a la escuela, sino que puedan practicar un deporte, desarrollar una disciplina artística, como la música, danza o títeres, de acuerdo a sus intereses y nuestras posibilidades. Acá en el predio organizamos un vivero de plantas, que ellos cuidan y que después venden, así experimentan la satisfacción del propio esfuerzo.”

 

¿Cómo se hace para trajinar tantos años en una institución haciendo voluntariado, sin caer en el desaliento?, es lo que preguntamos a la Sra. Sulma. “No es tan sencillo, hay días que me siento cansada, quiero dejar, pero veo que cada vez es más difícil conseguir gente nueva que asuma el compromiso de trabajar en la Comisión, y por otra parte, uno arma un vínculo con los chicos, las mamás, los voluntarios, que impulsan a seguir.  El gran apoyo financiero que recibe el Hogar desde Alemania, que proviene de gente sencilla como nosotros, que junta la plata haciendo actividades, para beneficiar a niños de un país lejano, es una gran lección de solidaridad. ¿Cómo no vamos a involucrarnos nosotros, tratándose de nuestros niños, nuestra sociedad?

 

Ella, como tantos otros que donan su tiempo y sus energías a favor de una porción de nuestra infancia, lo hace convencida  que la realidad de estos niños, puede cambiar.

Leonor Kuhn
Artículo publicado en la revista impresa Somos Puerto Rico, n° 8

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