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Ex alumno recuerda su paso por la Escuela de Títeres

Publicado el 21/05/2015
por Leonor Kuhn

 

 

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Diario de un títere

 

No sé exactamente cómo nací.

Recuerdo que mi espíritu divagaba por todo el taller, en cada uno de los objetos que allí se encontraban. Estaban en botones de mil colores, en canutos de papel, en retazos de tela, pelotitas de plástico y cientos de cosas más.

Pero una tarde, algo se sentía en el aire, no sé qué. Desde el taller se veía un mágico atardecer. Era una buena señal.

Cuando llegaron los chicos, me di cuenta lo que era. Hacía un tiempo venían trabajando con una obra y ese día era para armar los muñecos.

Como sucede siempre, todos los objetos tratamos de llamar la atención, todos queríamos ser parte de un muñeco. Los colores brillaban, los trapos viejos y arrugados trataban de verse tan bien como cuando eran prendas nuevas y se estiraban para que no se notasen las arrugas. Algunos, los que podían buscaban llegar al borde de los estantes para caerse en cuanto los tocasen y así ser elegidos.

Como buscadores de oro, un remolino de chicos comenzó a escarbar, revolver, mirar, probar, examinar y todos los “ar” que se les ocurran para crear los muñecos.

Fue así como sentí que alguien tomaba una pelotita de la caja. ¡Me quedé helada, me iban a examinar! Traté de estar lo más blanca posible, traté de mostrar mi esfera perfecta, ya me veía en la panza o cabeza de algún muñeco. Pero de repente… ¡Paf! ¡Paf! Me tiraron contra el piso, reboté como una pelota de ping pong contra el suelo duro y frío. Luego me patearon contra la pared, solo que ésta vez eran más piernas las que se sumaron.

¡Lo que tenía que aguantar!

Hasta que unas delicadas manos me sostuvieron, me dieron vuelta lentamente, tocaron mi aterciopelada piel y presentí que yo era lo que buscaban.

Me llevaron a la mesa de trabajo entre otros objetos. Todos esperábamos en silencio. Ahora cada uno pensaba lo que quería ser. Yo quería ser cabeza, lo más lindo. Además era redonda, tenía que ser yo. Otros querían ser cuerpo, o manos, pero nadie quería ser pierna ni brazo, ¡eso, ni pensarlo!

Cuando el pincel se me aproximó, no lo podía creer. ¡Iba a ser la cabeza!

Luego de un suave cosquilleo del pincel comencé a ver unas figuras medio borrosas. Me estaban haciendo los ojos y poco a poco pude ver más claro y luego en colores.

Después di mi primer suspiro con la boca y nariz nueva.

Más tarde me maquillaron, lucía hermoso. Un poco de lana se convirtió en mi cabello, una maderita en cruz, mi simple esqueleto. Sobre éste, pasó a descansar un cuerpo suave que alguna vez fue una vieja almohada. Mis brazos y piernas, unos palitos forrados en tela, articulados en codos y rodillas.

Ya me podía parar.

Fue el momento que me vistieron con un pantaloncito y remera a rayas. Ahí supe que era varón.

Ahora sí, veía claramente como era todo. Las delicadas manos de mi creadora con el más suave movimiento giraron mi cabeza, entonces descubrí el taller donde nací. Era hermoso. Rodeado de cientos de muñecos que me miraban con diferentes expresiones en sus rostros. También había un hermoso avión amarillo colgado del techo, como si volara.

Mi primera puesta en escena fue luego de varias semanas. Fue ahí cuando cada parte de mi cuerpecito supo lo importante que era y la necesidad de ser, lo que le tocó ser.

Mientras como quien aterriza en un planeta desconocido, observaba todo a mi alrededor.

Poco a poco fui conociendo a los chicos, eran excelentes titiriteros, lograban maravillas cuando se concentraban.

También conocí a sus maestros. ¡Había cada uno! Uno de ellos, a veces vestía como un arlequín y no paraba de tocar hermosas melodías con su guitarra. Siempre estaba de buen humor.

Otro tenía una graciosa barbita y usaba una boina negra. Cada vez que llegaba al taller contaba algún chiste negro o algo por el estilo.

Ella tenía el cabello enrulado y vestía un jardinero. Lo que más les gustaba a los chicos era que trajera hermosos y raros cuentos para leerles  y luego jugar con ellos. El más raro que escuché, era uno  sobre palabras que podían medirse, pesarse y todo eso.

Pero también había alguien a quien todos acudían y por como la trataban, supongo que era la más antigua del Taller. Era de carácter muy fuerte .Sí, señor. Cuando se le cruzaba una idea…. Me encantaba escucharla hablar. Conocía mucho sobre titiriteros de todos lados. Cada vez que llegaba, ponía una música agradable y se sentaba a esperar a los chicos con mate y masitas. Era la primera en llegar y a veces era la única que venía. Entonces se iba con un humor terrible,  no le gustaba estar sola. Pero a la semana siguiente, cuando venían todos y pensaba que les iba a dar un reto por haber faltado, se lo guardaba y los recibía con mucha alegría. Era como una mamá.

Así es, el taller siempre fue un mundo de ensueños. Todo era mágico.

Por palabras al azar pude enterarme de dónde venía cada uno de los chicos, de sus mundos llenos de problemas, deberes y cosas aburridas. No obstante cuando entraban al taller se olvidaban de todo eso y la pasaban realmente bien.

En cierta ocasión una de las chicas con cabello color de oro, dejó de venir.

Algo andaba mal.

Siempre la recuerdo sonriente, pero cierta tarde en que el sol teñía de fuego el cielo y justo cuando empezaba a extrañarla, sentí que alguien me acariciaba la cara. No había nadie. Pero un profundo amor me invadió y entonces supe que era Ella, que pasó a ser parte de cada uno de nosotros.

¡Qué momentos he pasado!

Ahora culmina una nueva etapa y a pesar de haber pasado por otras despedidas, mi corazoncito de felpa no deja de entristecerse cuando los chicos parten del taller.

Al mismo tiempo siento una gran alegría porque sé que un pedacito de su corazón, pasa a formar parte de mí.

Martín Rafael Campero

Palabras de despedida el día de su egreso

 

¡Feliz 40 aniversario querida escuela!

 

Torneo de Golf “Distribuidora Alejandro”

Publicado el 19/05/2015
por Leonor Kuhn

 

Benítez Cruz, Mariano

 Mariano Benítez Cruz

El golfista local Mariano Benítez Cruz,  se impuso en la categoría principal, la scratch, del torneo Distribuidora Alejandro, certamen que organizaron  los directivos del Puerto Mineral Golf y  la firma patrocinante el pasado fin de semana que contó con la participación de poco más de 60 competidores.

En tanto, el eldoradense Germán Tiemesmann, se llevó el premio al approach y la local Sandra Alles, se quedó con el trofeo al best drive del torneo.

Tiemesmann, Germán

Germán Timesmann

Benítez Cruz empleó 78 golpes gross –ocho sobre el par de la cancha-, para quedarse con el premio mayor de la categoría scratch, luego de beneficiarse con el desempate automático sobre el también local Rolando Medina, que empleó la misma cantidad de golpes para recorrer los 18 hoyos.

En la categoría 0 a 13 de hándicap, el jugador de Eldorado, Germán Tiemesmann se quedó con el triunfo al firmar una tarjeta de 69 golpes, beneficiándose en el desempate automático sobre Leandro Ferreyra, quien también usó la misma cantidad de impactos para recorrer la cancha. Tercero se ubicó el posadeño Adolfo Fernández Mutinelli con 72.

Por su parte, en la categoría 14 a 20, el dominio fue de los jugadores locales y con excelentes escores. Alejandro Borgmann fue el ganador con 62 golpes, seguido por Rolando Medina con 63 y tercero quedó Héctor Medina, de Jardín América.

En la siguiente categoría, la de 21 a 35, el eldoradense Juan Badaracco sorprendió con una impactante tarjeta de 55 golpes netos. El podio lo completaron su coterráneo Pedro Poskus con 63 y el obereño Claudio Hinz con 64 impactos.

De su lado, el torneo auspiciado por empresario José Borgmann tuvo en la obereña Ninila Dionisi, con 65 golpes, a la ganadora de la competencia entre las damas, seguida por su coterránea Liliana Palomo con 71 y por la edoradense Norma Barrios con 72.

Finalmente, Camila Medina de Jardín América se llevó el premio mayor entre los novicios con 56 golpes, seguida por el representante de Puerto Rico, Sebastián Baquero con 64; mientras el eldoradense Marcelo Toller se quedó con el triunfo entre los seniors, con 64 golpes, cuatro menos que su coterráneo Bertoldo Rehile y Facundo Flach de Capioví, con 20 golpes, se coronó entre los menores, beneficiado por el desempate automático sobre el puertorriqueño Tadeo Benítez Cruz, quien también empleó 20 impactos para recorrer la cancha.

 Medina, Camila

Camila Medina

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Fernanda Ciechanowski fue electa anoche, en el Parque de las Naciones de Oberá,  representante de la Colectividad Paraguaya para la Fiesta Nacional del Inmigrante 2015. Con esta distinción, la joven honra a sus abuelos paraguayos Guillén y a todos sus compatriotas que con  esfuerzo abonaron el progreso de nuestra región. ¡Éxitos y felicitaciones Fernanda!

Homenaje a la Colectividad Paraguaya

Publicado el 14/05/2015
por Leonor Kuhn

Hoy, día de la fiesta patria de nuestro vecino país, Paraguay y teniendo en cuenta  la gran cantidad de sangre paraguaya que fluye en los habitantes de nuestra ciudad, SPR rinde un sentido homenaje, a través de esta historia, de una ciudadana paraguaya, que vivió muchos años entre nosotros, dejando profundas huellas de solidaridad.

Doña Loly

Una vida hecha oración

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1º de septiembre de 2005. Mientras las últimas flores de lapacho tapizaban de rosa y amarillo las veredas de Puerto Rico, en la iglesia San Alberto Magno, repleta de gente, se celebraba una Misa sumamente especial. Era la despedida de doña Loly, fallecida esa misma madrugada en Posadas, quién de “cuerpo presente”,  recibía en  ese lugar tan significativo en su vida, el merecido homenaje y adiós de familiares, amigos y conocidos.

Esta historia tan singular tiene su inicio en San Pedro del Paraná, Paraguay, el 28 de marzo de 1925. Quedó huérfana de muy joven, pero la personalidad de su madre fue sin duda muy marcada, ya que constantemente se refería a ella, repetía sus enseñanzas y se las transmitía a sus hijos. Hasta hoy las hijas recuerdan los comentarios de doña Loly: “era una doctora, sabía curar todo tipo de enfermedades con medicinas naturales” Al respecto recuerdan una anécdota “… cuando mamá tenía nueve años, se le cayó un gajo de un árbol encima quedando medio cuerpo paralizado. La abuela le preparó remedios naturales y ella se recuperó totalmente en pocos meses, sin quedarle secuelas de ningún tipo, solo con yuyos la curó”.

Su madre también supo inculcar en ella una profunda fe en Dios que llevó a la práctica durante toda su vida. Es sorprendente escuchar el relato transmitido a las hijas y amigos de un suceso ocurrido durante su infancia, interpretado por ella, como un milagro: “cruzaba a caballo un arroyo. De pronto vino una gran correntada, el caballo se asustó y me tiró al agua. Fui arrastrada por la corriente, me sentí morir. Me encomendé a María y misteriosamente “alguien”, un “ángel” me salvó la vida.

Estudió magisterio y ejerció la docencia en su país. Se conoció con Juan Bareiro, un joven hijo de un estanciero de aquella zona, con el que formó su familia.

Años bravos de intolerancia política azotaron al Paraguay en las décadas del 40, 50 y más, por lo que muchos no tuvieron otra salida que escaparse hacia la Argentina, teniendo que abandonar sus propiedades, casas, pertenencias, familias… Los Bareiro no fueron la excepción. Es así que llegan a nuestro país en 1947. Don Juan consigue trabajo en un obraje de colonia Victoria. Aquí nacen sus hijas: Berna, Gladis, Celia. Una nena, fallecida, había nacido en Paraguay. Regresan un tiempo a su patria, pero ven que no mejoran las condiciones; se les hacía muy difícil trabajar y vivir en paz, por lo que deciden regresar, lo que acontece en 1956, y desde entonces se radican definitivamente en Puerto Rico. Aquí nacen los demás hijos: Manuela, Juan Carlos, Julio, Miguel y Carmen Beatriz. Comentan sus hijas que en realidad hubo 13 hijos, contando los bebés fallecidos.

Durante su permanencia en el obraje Victoria, la empresa le propone enseñar a los niños del lugar, y así doña Loly crea la primera escuela que años más tarde es re-fundada como escuela nacional.

Para radicarse de manera permanente, en Puerto Rico, compraron la casa de don Andino, ubicada en la calle Méjico: sencilla, espaciosa, tan grande como la generosidad de doña Loly, que no sólo albergaba a su numerosa familia sino que en muchas oportunidades cobijaba y daba de comer a los familiares de enfermos que venían de lejos al hospital, donde la mayoría de las veces no había lugar. Las enfermeras ya ni consultaban, daban por sentado que siempre había un lugarcito en la casa de doña Loly, y le enviaban las personas necesitadas. También en esa casa iban chicos de los alrededores a recibir apoyo escolar para las tareas. Ella, con firmeza pero con mucho amor les enseñaba, y no faltaban las ocasiones donde les invitaba chipa amasada o reviro.

En 1969, a pocos días de recibir el título de maestras, sus hijas Berna Gladis y Celia,  don Juan sufre una picadura de serpiente en Paraguay, donde por falta de medios y atención oportuna, no sobrelleva la situación y fallece al día siguiente, dejando a doña Loly, sola con nueve hijos a cargo, con la más chiquita de apenas dos años de edad.

Tiempos duros, de mucho sacrificio, siguieron para esta familia. Pero la firmeza de carácter sumado a la fe de doña Loly, fueron salvando uno a uno todos los obstáculos. Hacía maravillas con el escaso presupuesto, cultivaba una huerta, plantaba maíz, recuerdan las hijas que siempre tuvieron la producción más temprana de choclos en el vecindario. Durante mucho tiempo, iba a buscar leche a la colonia, a caballo, que luego los chicos distribuían a domicilio en las casas del centro. Una de ellas recuerda otra de las actividades que hacían para mantenerse: ”cuando iba a la secundaria, nos levantábamos muy temprano, mamá siempre se levantaba temprano, haga frío, calor, lluvia, verano, invierno, siempre se levantaba a las cinco de la mañana, y hacíamos empanadas para vender”

El día de su despedida en la iglesia, la bioquímica Griselda Oberti, su ahijada de confirmación, leyó un emotivo texto, que traza perfectamente el ser de doña Loly: “… Cada día entregaba su familia a Dios, pidiendo y agradeciendo por ellos.

Los tiempos importantes eran: oración personal, de intersección, lectura y meditación de la palabra de Dios, rezo del Santo Rosario.

Desde el amanecer hasta la noche, en cualquier lugar: en la casa, la huerta, con sus animales, con las plantas, los vecinos, amigos, la familia…cuando iba caminando por las calles…o iba a pie o a caballo a buscar y repartir la leche…rezaba, rezaba, cantaba, servía…amaba…

Se integró a la Iglesia, participando de la Legión de María, el grupo AMES, la Renovación Carismática de la que fue integrante de la Coordinadora Diocesana.

Recorría el pueblo casa por casa, llevando la imagen de María Santísima, compartiendo la palabra de Dios, rezando el Santo Rosario. Visitaba familias, ancianos, enfermos, necesitados…

Tenía también el carisma de la hospitalidad, ofreciendo una sombra, una silla, un vaso de agua fresca, unos mates…hasta un techo para pasar la noche, al que venía de lejos…””…Les cuento que ella, después de la primera operación que tuve, durante años, cada día, con  frío, calor, viento o lluvia me traía a casa y compartía su poca o mucha comida. Era riquísima, y la preparaba con mucho amor. Lo hacía sin ningún interés, ni esperaba recompensa…”

Como éste, muchos otros testimonios dan cuenta del respeto y admiración que provoca  su recuerdo entre los que la conocieron, que no fueron pocos. A unas semanas de su partida, la periodista Norma Traid le dedica un espacio en su programa “Ser Mujer”, del canal de TV. local, presentando una hermosa reseña de su vida, como homenaje y ejemplo a imitar.

Uno de los grandes logros, difíciles de entender, dadas las privaciones que debió sobrellevar esta mujer en su vida,  es el hecho que  sus hijos accedieron  a la educación secundaria, terciaria, y hasta universitaria, logrando los títulos que hoy los habilita a desempeñarse en diferentes profesiones.

Cuentan sus hijas, que en más de una oportunidad intentaron ofrecerle una mejor calidad de vida, ubicándola en viviendas más confortables, mejor equipadas, pero ella, finalmente decidía regresar a su antigua casa, grande y sencilla con su jardín, su huerta, donde había lugar  para su numerosa familia, alegre y festiva, que no dejaba pasar ningún evento para celebrar en su compañía.

Nunca dejó de trabajar y rezar. Siempre había alguien necesitado,  destinatario de sus oraciones. La gente del barrio la recuerda llevando la imagen de la Virgen María de casa en casa, liderando las oraciones y cantos. Tanta fe debió calar indudablemente en sus familiares. Una hermosa herencia, que adoptaron sus hijas, es reunirse una vez por semana y rezar el rosario.

Los últimos meses de vida, debió pasarlos en silla de ruedas; sin embargo, su carácter fuerte no se debilitó. Sus nietos coinciden que siempre cuando la visitaban, les aconsejaba y con amor, pero con firmeza, les advertía cuando se equivocaban.

Doña Loly ya pasó a la historia de Puerto Rico. Nunca firmó cheques, tampoco fue funcionaria, ni ostentó cargos. Pero su figura se agiganta en el recuerdo desde la sencillez, la grandeza de espíritu, la generosidad y la fe. Todos estos atributos perdurarán en la memoria de quienes la conocimos, y se proyectarán sin duda, a las generaciones venideras.

Texto elaborado en base a una entrevista realizada a sus hijas por Stella Maris Guibaudo y Leonor Kuhn el 16/05/07, y publicado en la revista Somos Puerto Rico nº 8.

 

 

Antecedentes del Escudo de Puerto Rico

Publicado el 30/04/2015
por Leonor Kuhn

 

 

En 1969, Puerto Rico se disponía a celebrar el Cincuentenario de su fundación. El entonces intendente de la ciudad Don Efren Rauber convoca a dirigentes de instituciones, empresas, comercios, y fuerzas vivas para encarar la organización de actividades alusivas. Fue así que se conforma un organigrama con varias subcomisiones de trabajo: Espectáculos, Deportes, Cultura, etc. En el seno de estas subcomisiones surgen diferentes propuestas afines a su perfil, que a lo largo del año del Cincuentenario, ponen de relieve la capacidad creadora de la población local.

Hasta ese momento, la ciudad carecía de Himno y Escudo.

Fue tarea de la subcomisión de Cultura organizar el  concurso correspondiente para dotar a Puerto Rico de sus símbolos representativos aprovechando la motivación generada por tan importante evento.

En forma simultánea aparece el concurso para el escudo. Las bases fueron muy amplias en cuanto a las posibilidades de participación. No hubo prácticamente límite de edad y cada concursante podía presentar más de un trabajo. De hecho, se presentaron varios jóvenes y personas mayores. El trabajo seleccionado fue de otro alumno de la Escuela Normal, Víctor Kuhn de 17 años de edad.

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Momento en que el ganador del concurso recibe el premio (medalla de oro y diploma), de manos del intendente Efren Rauber. A su lado, el autor de la letra del Himno a Puerto Rico, el joven Benicio Szymula. 1969. Gentileza Arnoldo Hillebrand

El mismo había presentado dos modelos, uno de los cuales fue seleccionado pero con una observación de parte de algunos miembros del jurado, a quienes no les convenció el símbolo de la cruz en el ángulo superior derecho, sugiriendo un cambio al autor.

El diseño elegido por el jurado fue descubierto en el marco del acto central de festejos del Cincuentenario. Al igual que el himno, el escudo fue olvidado con el paso del tiempo hasta que en 1986, el Intendente Carlos Koth pide autorización al Concejo Deliberante  para realizar un concurso público  para la creación de una bandera y modificar el escudo existente, lo que genera la Ordenanza nº 22/86. Ignoramos los motivos pero esta ordenanza nunca fue ejecutada.

En octubre del año 2008 por la Declaración nº 42/08, firmada por el Dr. Jorge Mario Vercelli, el H.C.D realiza un reconocimiento al autor del escudo.

Víctor Kuhn hace añosresidente en Eldorado, al observar el escudo que se encuentra actualmente en la Plaza del Colono, varias veces retocado manifiesta: “ese no es mi escudo”. Fue así que le pedimos que nos comente detalles del concurso y una re-creación de los modelos presentados:

Meses antes del cincuentenario, 15 de noviembre de 1969, se llamó a concurso para proveer de escudo a nuestra ciudad.

Decidí participar con dos modelos, no había límites en este sentido. Ahora bien, faltando un par de semanas para el cierre del concurso y tras unas reflexiones, llegué a la conclusión que debía intentar otra idea: pensé en el hecho de que la población pionera era casi totalmente extranjera; o brasileña (alemán brasileña) o paraguaya, algunos alemanes y suizos, y en menor número, argentinos, la patria anfitriona.

Esa población sentía un profundo respeto hacia la patria adoptiva. Esto se podía constatar hasta bien entrados los años sesentas, al pasar frente a un edificio público al momento de izar o arriar la bandera, estas personas se paraban y de llevar puesto un sombrero, se lo quitaban, además de  forma masiva  concurrían a las fiestas cívicas, munidos de los colores de su país de origen junto a la celeste y blanca.

 Y es en ese sentido que pensé que rodeando la parte principal del símbolo debía haber una cinta nacional que refiera al sentido de pertenencia.

Otro aspecto que ocupó mis pensamientos era el lugar físico en el que se asentó la población, topografía ondulada, vegetación exuberante, suelo feraz. Por lo tanto dividí el plano principal en dos campos por medio de una franja de selva nativa, arriba el firmamento, abajo el suelo recién roturado.

Desde mi infancia había visto cómo en el seno de muchas familias la gente trataba de adquirir conocimiento, principalmente a través de la lectura de diarios, almanaque del Alto Paraná, libros específicos sobre oficios, etc., es decir la búsqueda del conocimiento a través de la lectura, hábito que nuestros mayores nos supieron inculcar con su ejemplo.

Por eso, en el ángulo superior izquierdo ubiqué un libro abierto, alumbrado por una antorcha que significa el conocimiento iluminado por la libertad.

A medida que dibujaba y reflexionaba, penetraba más en la idiosincrasia portorriqueña y por supuesto no fue difícil percibir claramente a la fe como rasgo local. Si no¿cómo explicar la fuerza requerida para superar las situaciones de infortunio? Aún desde una postura agnóstica hay que reconocer este hecho; como mínimo la fe actuó y sigue actuando como  efecto disparador de la fuerza de voluntadque hizo y sigue haciendo falta para superar muchas dificultades. Por eso, en el ángulo superior derecho, la cruz.

En mi deambular mental pensaba en el enorme problema logístico que era proveerse de alimentos en los orígenes. La solución permanente más inmediata fueron los cultivos anuales, que también generaron los primeros ingresos. Es ahí donde la mandioca cumplió y sigue cumpliendo un rol importante, porque se transformó en materia prima de una próspera industria local. Por lo tanto, en el medio del campo inferior, una planta de mandiocaa raíz descubierta como representación doble de alimento y materia prima.

Todos estos pensamientos me fueron llevando a la virtud portorriqueña por excelencia: ¡La cultura del trabajo productivo! De ahí el arado de madera. Cuando niño me fascinaba ver arar a los agricultores y bastante pronto me percaté del enorme esfuerzo físico que requiere esa tarea. Y si alguna actividad merece llamarse “trabajo productivo” es arar. Por esa razón  creí quelo que mejor representaba esa virtud, casi estigma local “el trabajo productivo”, era el arado.

Para completar el símbolo faltaba la actividad económica más importante, la industria, graficada por la rueda dentada en la esquina inferior izquierda.

Y aquí la aclaración más importante: el trabajo ganador fue el arriba descripto.

Cuando me comunicaron que se había optado por ese trabajo, me sugirieron sustituir la cruz por algún otro emblema que reforzara el carácter industrial. Ubiqué entonces en el lugar de la cruz una naranja precedida por una silueta diente de sierra y chimenea en representación de la agroindustria.

Al saberlo la profesora de dibujo de la escuela me manifestó “estoy orgullosa de que haya ganado, pero un autor no claudica en sus principios”

¡Es verdad! Desde ese mismo momento y por 44años lamenté ese abandono. Sería bueno que alguien recoja el guante y  vuelva a la idea original, creo que representa mejor el “espíritu de Puerto Rico”.”

 

Víctor Kuhn

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 Modelo seleccionado por el jurado

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Modelo retocado con el remplazo de la cruz

Parte del texto publicado en el libro Historias Inéditas de Puerto Rico I, de Guido Rauber y Leonor Kuhn. 2013

Concurso de Escudo y Bandera para Puerto Rico

Publicado el 21/04/2015
por Leonor Kuhn

Fuente: Prensa MPR

La Municipalidad de Puerto Rico invita a Uds. a la presentación del Concurso de Ideas denominado “Escudo Oficial de la ciudad de Puerto Rico” y el Concurso Abierto de Ideas para la Creación de la Bandera Oficial de Puerto Rico. La misma se realizará mañana miércoles 22 de abril a las 11 horas en la Sala de Prensa del edificio municipal.

Se explicarán las bases y condiciones de ambos concursos y se explicará la metodología con la que se trabajará.

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Profesora Alicia Stempel y sus alumnos preparando un mural artístico conmemorativo del evento

Medio siglo al servicio de la Formación Docente

En el mes del Cincuentenario del Departamento de Aplicación, su comunidad educativa está desarrollando diversas actividades alusivas con el siguiente programa:

08/04/-10/04-Pinto Mi Escuela 4º-5º
18/04- Misa acción de Gracias 19:30hs
23/04- Exposición “Historia del Jardín”
23/04- Exposición de fotos 6º”A”,”B” y “C”
23/04- Presentación del Mural
23/04-Acto Aniversario 20hs.
24/04-Intercambio “Copa aniversario”-Complejo Municipal (6º-7º)
24/04- Festejamos el cumple de la Escuela Primer ciclo.
27/04- 28/04- 29/04 – Programa Radial 5º 6ºy 7º
30/04 Cena Show Club Victoria -22hs

Algo de su fecunda historia

 

El 1º de abril de 1965 comienza a funcionar el Departamento de Aplicación de la entonces Escuela Normal nº3 de nuestra ciudad. Foto 3

Primer grupo de docentes de la institución

Para entender la necesidad del momento y la proyección que fue tomando este centro educativo en la comunidad local, debemos remitirnos al contexto político-institucional-social de la época.

En ese sentido, nos ubicamos en los tiempos en que Misiones se constituye en provincia.

Luego de 72 años de vida territorial bajo la égida de la Nación, el Congreso sanciona la Ley 14.294, que en 1953 provincializa Misiones. Esto produce una serie de transformaciones de gran impacto en distintas áreas, incluida la educación.

Para dar cumplimiento a la citada ley se organiza la Asamblea Constituyente que da a la provincia su primera Constitución. (1954).

Se convoca a elecciones de gobernador y vice, y diputados para la naciente Legislatura.

Se consagra la fórmula de Claudio Arrechea y Francisco de Haro del Partido Peronista.

Su mandato es muy breve ya que a nivel país, una revolución militar derriba el gobierno constitucional del presidente Juan Domingo Perón, quien es reemplazado por el General Eduardo Lonardi y el Contraalmirante Isaac Rojas, como Vicepresidente.

En Misiones asume como Interventor Federal el ingeniero civil Adolfo Pomar (1956-58). Entre sus gestiones cabe destacar la convocatoria a elecciones constituyentes (1957) para dictar una nueva Constitución en remplazo de la anterior, derogada. Y en el ámbito que nos interesa, crea la Dirección General de Educación, Cultura y Deportes de la Provincia.

Luego del fallecimiento del ingeniero Pomar, se suceden todavía varios cambios de mandatarios hasta que el 15 de marzo de 1959, el Presidente Dr. Arturo Frondizi designa como Interventor en Misiones, al Dr. César Napoleón Ayrault, medida bien recibida por la población, por tratarse de un ciudadano misionero.

Éste, un tiempo antes de las elecciones de 1960, renuncia para presentarse como candidato a gobernador por la Unión Cívica Radical Intransigente, que triunfa en los comicios, es decir, queda como gobernador el Dr. Ayrault y su compañero de fórmula, Dr. Atilio César  Errecaborde, quienes asumen el 1º de mayo de 1960.

El gobernador Ayrault, en el mensaje que pronuncia ante la Honorable Cámara de Representantes al asumir sus funciones manifiesta en cuanto al área  educativo:…”que desde la Intervención Federal ha puesto su acción al servicio de la ampliación de la cultura de todos los misioneros…”.

Pero, a pesar de este reconocimiento del gobierno, la empresa no era sencilla: la mayoría de las escuelas seguía bajo la administración de la Nación. La joven provincia continuaría sufriendo los efectos de muchos años de aislamiento.

¿Qué pasaba en Puerto Rico en ese momento?

En esa época, nuestra ciudad, cuyo nombre original fue modificado en virtud del Año Sanmartiniano, estaba en pleno despegue económico y camino a una mayor apertura en lo social, por la persistente llegada desde otras localidades y provincias, de personas portadoras de diferentes estilos de vida, costumbres e idiosincrasia: docentes, profesionales, comerciantes, empresarios, dando paso a un mayor pluralismo en su seno.

En l959 el pueblo asiste a un verdadero hito de progreso: la construcción de una usina generadora de electricidad, fruto del esfuerzo de los vecinos asociados a una cooperativa.

En ese momento ejerce el cargo de intendente el Sr. José María Suanno, quien logra cambiar la fisonomía del pueblo al trazar las primeras cuadras del casco urbano.

La pequeña ciudad y colonia dan muestras de evolución en todos los órdenes. Surgen importantes industrias como  Citrex, Óleo Tung, Laminadora, además de las ya existentes fábricas de almidón de mandioca, olerías y aserraderos.

En lo social y deportivo la actividad se reparte entre los clubes Victoria, 25 de Mayo, y el recién creado Club de Pesca.

En el aspecto religioso, sobresale la parroquia San Alberto Magno que congrega a un importante sector de la población.

Los habitantes de este lugar se mantienen informados a través del diario “El Territorio” que a veces llega con días de retraso por el mal estado de los caminos.                También es muy popular escuchar radio, con receptores a pila o batería, con elevadas antenas para captar las ondas. Durante el día se podía escuchar LT4, ZP5 Radio Encarnación de Paraguay o alguna  emisora brasileña. Todas en AM.  De noche se recibían buenas señales de emisoras de Bs As como Radio El Mundo, Splendid o Excelsior, además de emisoras transcontinentales en onda corta.

Otra manifestación cultural de la época  era el cine Ipiranga, (hoy Cine Teatro San Martín), donde semanalmente se “pasaban” películas mejicanas o de otra procedencia, en blanco y negro. Antes de la proyección o en su intermedio se podía ver una suerte de documentales: el noticiero nacional, antecedente de los actuales noticieros televisivos.

En lo educativo, dos establecimientos atienden la demanda de la población. La Escuela Nacional 114 y el Colegio San Alberto Magno. Ambos con nivel primario hasta sexto grado.

La Escuela Normal Provincial nº3 (era la tercera creada en la joven provincia después de las de Alem y Montecarlo,  de ahí su número) cursaba su sexto año de funcionamiento y estaba abocada a formar maestros. Las chicas/os ingresaban a Primer Año y hasta Tercero cursaban el Ciclo Básico, un programa uniforme en todo el país. A partir de Cuarto Año, además de las materias convencionales,  comenzaba la formación específica de Magisterio, con la incorporación de asignaturas como Pedagogía, Didáctica, Filosofía, Psicología, etc. En Cuarto Año los alumnos/as comenzaban a hacer observaciones de clases en el turno opuesto del cursado y en Quinto Año, se hacían las prácticas con los niños en los distintos grados inclusive en Jardín de Infantes. Y así  se recibían de “Maestros Normales” con la finalización de la escuela secundaria.

En nuestro país, la escuela base del normalismo argentino, fue la Escuela Normal creada en la ciudad de Paraná, E. Ríos, en 1870, por el entonces Presidente de la Nación, Domingo F. Sarmiento y su Ministro Nicolás Avellaneda.

El decreto de creación establece que la institución tiene el designio de formar maestros competentes para las escuelas comunes  y se constituye  sobre la base de un curso en el que se aprende el arte de enseñar y de “una escuela modelo de aplicación que servirá para dar la instrucción primaria graduada a niños de ambos sexos y para amaestrar a los alumnos del Curso Normal en la práctica de los buenos métodos de enseñanza y en el manejo de las escuelas”.

Así surge, organizadamente en nuestro país, el llamado Departamento de Aplicación de las Escuelas Normales, que es básicamente una escuela primaria común anexa al ciclo del magisterio y que cumple dentro de la estructura del establecimiento donde actúa, una doble finalidad: por un lado imparte la enseñanza primaria completa y por otro sirve de campo de estudio y experimentación psicopedagógica a los alumnos que aspiran egresar como maestros.

El Departamento de Aplicación de la Escuela Normal 3 se creó por Resolución 600/63 del Consejo General de Educación, e inicia sus actividades el 1º de abril de 1965, en el mismo edificio de madera que ocupaba el Nivel Medio.

Inicialmente contó con siete secciones de grado.

Su primer Regente fue el Escribano Luis Angel Ripoll, que se desempeñaba como profesor en el Nivel Medio.

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                                        Escribano Luis Ángel Ripoll, primer regente

Más tarde, por Resolución 304/75 se creó el cargo de Subregente y se desempeñó como tal la Sra. Elva T Neumann de Pereira Da Silva.

Los primeros maestros del Departamento de Aplicación fueron: Elva T. Neumann de Pereira Silva, Elvia Sosa de Kraupl, Ercilia Rodríguez  de Ojeda, Marina Olga Vásquez  de Casco, Nidia M. de Lamarque, Lucía Johann y Julio Lovera. (Foto 3)

A partir de 1966 se incorporan las materias “especiales” con los siguientes docentes:

Música: María Teresa B. de Rodríguez

Educación Física: Víctor Ángel Pierotti

Actividades Prácticas: Roberto Luis Toresani

Y también funciona por primera vez el Jardín de Infantes con la maestra Beatriz Reyes de Mecking.

Desde el comienzo y como un destino que pareciera estar marcado para la mayoría de nuestras escuelas, la falta de espacio fue uno de los escollos más difíciles de resolver. La matrícula del Nivel Medio había crecido notablemente y el  edificio de madera, ni siquiera tan antiguo, construido con  una concepción de la distribución espacial de avanzada, sin embargo las condiciones climáticas de nuestro medio, produjeron su rápido deterioro.

Al sumarse de pronto siete divisiones de grado, además la falta de bancos, se produjo una situación tal que en un solo salón funcionaba la dirección del nivel medio, la biblioteca, secretaría, sala de profesores, regencia, mapoteca, etc

Fueron años donde el personal trabajó en condiciones de extrema precariedad, y en 1971 el problema de falta de bancos y espacio era tan alarmante que se trató de paliar la situación con la implementación de tres turnos, uno matutino hasta las 11h., otro intermedio de 11,30 a 14,30 hs. (Departamento de Aplicación) y el vespertino hasta las 18 hs.

Mientras se estaba construyendo el edificio actual de la Escuela Normal, los cursos secundarios y grados del Departamento de Aplicación, fueron ubicados en diferentes dependencias: el bloque de aulas antiguas de techo parabólico, otro grupo de aulas nuevas construidas en el sector Este del predio, en la escuelita 177 de madera, con acceso desde la actual calle Uruguay, un galpón de la firma Johann y Cía. ubicado entre Estrada y Avellaneda y el salón del Museo del Sr. Abdón Vier, ex Casa de la Cultura “Benito Quinquela Martín”.

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     Alumnos frente a una de las aulas de techo parabólico. Maestra Elva Neumann de Pereyra Da Silva

Este caótico estado de situación fue sobrellevado estoicamente por alumnos, docentes y padres hasta la anhelada inauguración del nuevo edificio en 1978.

El gran mérito de esta escuela es que siempre tuvo que ser pedagógicamente un modelo donde centenares de maestros egresados de la Escuela Normal tuvieron la oportunidad de aproximarse  a la realidad del aula, antes de emprender la carrera docente. (Foto 5)

Comunidad educativa del Departamento de Aplicación

Estamos acostumbrados a identificar las escuelas o lugares de enseñanza con la imagen que proyecta su edificio. Sin embargo, lo que les otorga verdadero sentido, su esencia,  son las personas, en este caso, los alumnos, docentes, administrativos, personal de maestranza.

Un rol protagónico en el sistema les cabe a los directivos. En el Departamento de Aplicación, esa figura recae en el “regente” y “subregente”. Los que desempeñaron esa función, en orden cronológico son: escribano Luis Ángel Ripoll, regente fundador, Marina Olga Vázquez de Casco, Susana Castellano, Beatriz Vaianella, Clorinda Cáceres, y Zulema Scherf.

Son miles los alumnos que pasaron por esta escuela singular, que fue creada a nivel país como campo de práctica para los estudiantes-docentes. Pero aquellos alumnos que comenzaron su trayectoria escolar desde el inicio, por siempre serán recordados como “fundadores”. Los que cursaron el Primer Grado en 1965 fueron:

Apodaca Manuel Antonio, Bareiro Julio César, Barrios Alberto, Barrios Felipe Oscar, Basler Doris Luisa,  Bindschadler Juan José, Bizzózzero Catalino, Cabañas Faustino, Cabañas Yolanda, Cabral Luis Alberto, Cabral Pedro Roque, Careaga María Agustina Chatic Héctor Ramón, Chatich Elina Graciela, Cuba Susana, De La Cruz Graciela, Dornelles Carlos Alberto, Figueredo Ramón A., González Oscar, Hillebrand Ana de J., Hillebrand José, Hillebrand María D., Kleinubing María Ester, Loffler Gladys Ester, López maría del C., López Osvaldo Benigno, Melgarejo Neri Rubén, Núñez julio Ignacio, Ortellado Olga Beatriz, Pereira Da Silva Enrique A., Pereira Da Silva Rita Elva, Ramírez María Ester, Ramos Anildo, Ramos Bromilda, Ramos Logildo, Ríos Norma Irene, Rodríguez Ramón Jorge, Valdéz María Florencia y Vier Camilo Alfredo,

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Uno de los primeros jardineritos

Panorama actual

El festejo del Cincuentenario del Departamento de Aplicación encuentra a la escuela nuevamente con una incómoda situación de falta de espacio, mientras se espera la concreción de las nuevas aulas en pleno proceso de construcción. El crecimiento de matrícula en  los últimos años empujó la creación de nuevas divisiones tal que actualmente hay 3 divisiones de cada grado y Nivel Inicial.

Sin entrar en mayores detalles queremos dejar constancia de los docentes que formaron parte del Departamento de Aplicación, en los últimos años. Algunos de ellos, hoy ya están jubilados.

Regente: Zulema Carmen Scherf.

Subregente: Clorinda Elizabeth Cáceres,  Miriam Quintana,

Docentes de los diferentes grados:  Juana Valdéz, Teresita Seidel, Brodo María Beatríz, Mercedes Bogado, Norma Oviedo, Liliab Raquel Melo, Ana María Ezpeleta, Érica Cristina Seidel, Mariela Analía Gini, Norma Graciela Seidel, Blanca Estela Esteche, Hursola Widmann, Clara Angélica Casales, Inés Scherf, Sonia Mabel Vera, Irma Cuba, Angélica Maschke, Carmen Noemí Valenzuela, María Isabel Reiser, Juana Silvina Villar, María Celia Lezcano, Claudia Beatriz Franco, Silvestre Elva Eve, Ramón Villamayor, Úrsula Heymann,  Mirta Graciela Camacho, Adelia Zulema Viera, Nidia Elena Gallardo, Ema Mabel Zimmerli,.

Informática: Lucía Raquel Casales y Maximiliano Cuba.

Tecnología: Juan Riedmaier,  Perla Sandra Leites y Selva Eliana López.

 Expresión artística música: Susana Chemes, Lorena Kleinübing y Silvia Beatríz X. Expresión Artística Plástica: Alicia Eugenia Stempel,

Educación Física: Noelia Portillo, Mónica Liliana Marchi, Ebertz Marisabel, Daniel Esteban Insfrain, Celso Luis Paniagua.

Inglés: Lilian Miérez

 Directora de Jardín de Infantes: Alejandra María Koth

Docentes actuales Departamento de Aplicación

                                                      Plantel docente actual

Profesoras Jardineras y de Nivel Inicial: Mirtha Gladis Aguilar, Susana Patricia Engler, Paula Mariana Griss, Bibiana Rosanela Rhode y  Ramona Graciela Molina.

Es posible que haya alguna omisión involuntaria, pero es lo que encontramos al escribir la presente nota.

Medio siglo de permanencia en las más difíciles y variadas condiciones no fueron obstáculo para que miles de alumnos y centenares de docentes  hayan elegido esta escuela como su espacio de formación o de trabajo y hoy pueden compartir con orgullo esta celebración tan relevante.

¡Feliz Aniversario de Oro Departamento de Aplicación!

Leonor Kuhn

SPR agradece a:
Kunka Molet de Pierotti por haber activado su memoria privilegiada esclareciendo dudas.
Mirtha Camacho por cedernos el fruto de su minucioso trabajo de archivo y base de datos.
Docentes del Nivel Medio y Departamento de Aplicación por los distintos aportes realizados.

Parte del artículo publicado en la versión impresa de la revista Somos Puerto Rico, marzo – abril 2015

 

 

 

 

 

 

 

Asociación Astronómica de Capioví

Publicado el 18/04/2015
por Leonor Kuhn

Explorando el Cosmos

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¿Quién no disfrutó alguna vez de un magnífico cielo estrellado en las claras noches otoñales, inundado de asombro y  sensación de pequeñez ante la inmensidad del Universo?

Hay un grupo de personas sensibles, curiosas, apasionadas por descubrir algo más de lo que el ojo humano observa a simple vista, de ese Cosmos lleno de fascinación y misterio. Hace más de 20 años se vienen juntando y armaron con paciencia, dedicación y mucho esfuerzo una asociación de aficionados a la Astronomía que tiene su sede en Capioví, y hoy a través de sus logros, gozan de un merecido prestigio en la región y  provincia.

SPR quiso compartir con sus lectores algo de información acerca de este interesante proyecto. Para ello  nos dirigimos directamente al Observatorio Astronómico ubicado en el Parque de la Ciudad de Capioví en horario nocturno. Allí justamente se encontraban reunidos los Sres. Roberto Soto, Renato Luft y Javier Balovier,  esperando la visita de una delegación escolar y en amable diálogo, evacuaron todas nuestras consultas.

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Prof. Renato Luft y Javier Balovier

Así fue como nos enteramos que la asociación ASTROCAP se constituyó como Asociación sin fines de lucro el 18 de Octubre del año 1990 con un grupo de aficionados  (socios fundadores: Prof. Renato Luft, Prof. Romano Luft, Sr. Roberto Soto, Sr. Julio Stang, Sr. Pedro Pedernera.) y con el propósito de hacer su aporte a este pueblo y toda la región, con la divulgación de la Astronomía.

A fin de poder lograr sus  objetivos, la primera tarea que encaró la Asociación fue la de conseguir el equipamiento óptico e instrumental  necesario. Se obtuvo así el apoyo del Gobierno de la Provincia de Misiones, de la Municipalidad de Capioví y del Instituto Nuestra Señora de Itatí que cedió una parte de las instalaciones para la sede de ASTROCAP.

En dicho instituto se fueron reuniendo todos los jueves los integrantes del grupo, acopiando información, estudiando, preparando material audiovisual y atendiendo al público visitante, con observación si el tiempo atmosférico lo permitía. En varias ocasiones realizaron charlas itinerantes, llevando el telescopio a diferentes lugares. Justamente recordamos una de esas visitas promediando la década de 1990,  donde fue instalado el telescopio en la terraza de la Escuela Normal y más de 150 alumnos tuvieron esa noche con la Luna en “cuarto creciente” la oportunidad de maravillarse y ver  con extraordinaria nitidez la superficie lunar.

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También por mucho tiempo el grupo se hizo cargo de publicar en el diario El Territorio las efemérides astronómicas con el mapa estelar del Hemisferio Sur correspondiente a cada mes e información sobre eventos especiales como lluvia de meteoros, eclipses, aparición de astros, etc.

Fue protagónico el rol de la asociación  con la difusión y preparativos para la observación del Eclipse de Sol ocurrido el 3 de noviembre de 1994, que tuvo la máxima posibilidad de ser observado  en la localidad de Wanda, donde de hecho se trasladaron varios de los integrantes, acompañando a estudiantes y particulares que masivamente se concentraron en el lugar para vivenciar el extraordinario evento.

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El grupo fue creciendo en experiencia lo que le permitió percibir la necesidad de contar con una instalación específica, un espacio propio con equipamiento adecuado para el mejor desenvolvimiento de sus actividades. Así surgió la idea de un Observatorio Astronómico, que perecía una utopía, que hoy  ya es una hermosa realidad.

El Observatorio Astronómico

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Comienzo de la obra en el Parque de la Ciudad

A partir de 1993, el grupo se concentró en la elaboración del ambicioso proyecto que requería de una inversión importante. Para ello  fue necesario convencer uno a uno a los diferentes estamentos públicos y privados, potenciales proveedores de recursos.

No fue fácil. Pero ayudó mucho la trayectoria de actividades realizada sumada a una clara explicación de la idea, sus fundamentos y objetivos. El resultado fue el otorgamiento de subsidios por parte del Gobierno Provincial y la Fundación Antorchas.

Un Observatorio Astronómico, no es una construcción cualquiera. Fue todo un desafío la planificación arquitectónica que debía adecuarse a las necesidades funcionales específicas. Para lograr un proyecto lo más acertado posible, el MMO. Oscar Ojeda viajó a La Plata para conocer el observatorio de esa ciudad e interiorizarse  de sus características. Por otra parte, varios integrantes de la Asociación, ya habían visitado otros observatorios en diferentes ciudades del país y cada cual aportó desde su experiencia.  Una vez consensuada la idea general, el Sr. Ojeda realizó el plano, mientras que el MMO Andrés Neis, hizo una maqueta de la futura obra.

Otro tema fue conseguir el lugar de emplazamiento  que fue resuelto con un contrato de comodato donde  la Municipalidad de Capioví, cede  un sector del Parque de la Ciudad donde se levantó la construcción que consta de:

Un Salón Auditorium  en la planta baja,  lugar de recepción de las delegaciones o público que reciben una charla introductoria previa a las observaciones. Al lado se encuentra  una pequeña oficina para tareas administrativas y archivo.

Mediante una escalera se accede a una terraza, lugar destinado a observaciones del cielo nocturno a simple vista, donde se orienta a los visitantes sobre qué van a observar en los telescopios.

Contigua a la terraza, se encuentra la oficina técnica destinada a tareas de mantenimiento del equipo óptico y también hay computadoras que procesan la información tomada por los telescopios.

Varios metros más arriba se encuentra la cúpula giratoria de un diámetro de 7.25 metros, semiesférica, de metal con abertura corrediza para enfocar hacia el cielo los telescopios allí instalados. El telescopio Schmidt-Cassegrain, marca Meade de 250 mm, está montado sobre un pilar con base en la planta baja, para evitar  las vibraciones del edificio, que deformarían notablemente los objetos observados.

Completan la instalación unos  sanitarios y una pequeña cocina para brindar las comodidades mínimas a las personas que realizan observaciones durante la noche.

Un hito importante en la Asociación fue conseguir la donación de una cámara SBIG ST7, un CCD (Dispositivo de Acoplo de Carga) para el telescopio Schmidt-Cassegrain de 10” destinada a realizar mediciones fotométricas de los objetos celestes. Se trata de una cámara usada, que permitirá avanzar en proyectos de investigación.

La misma fue enviada por el Dr. Amdt Latussekc, profesor de una Escuela Católica Secundaria en Hildesheim, Alemania a través del Sr. Michael Krambrock, Asistente Social y Productor de Cine que la trajo personalmente.

La gestión fue mérito del Prof. Celso Limberger que una vez más capitalizó los numerosos contactos que posee en beneficio de la comunidad.

 

Más actividades

 

Con un haber de más de 20 años ininterrumpidos de difusión de la Astronomía, es natural que en Capioví haya crecido el interés en el tema y las actividades que propone ASTROCAP, tengan siempre buena convocatoria.

Así por ejemplo, a partir del año 2001 se inicia el Curso de Nivelación sobre Astronomía Elemental. Este curso contiene los  módulos: El Universo, La esfera celeste, La radiación de los cuerpos celestes, Nuestra Galaxia, Galaxias, El Sistema Solar, Origen y Evolución del Universo y Astronáutica.

También se realizan talleres que proponen la intervención de actividades plásticas manuales que ayudan a una mejor representación de los fenómenos astronómicos.

Una actividad que atrapa sin lugar a dudas y que deja un recuerdo inolvidable en los participantes son los campamentos en las afueras de Capioví, en algún potrero de la colonia, para realizar observaciones del cielo nocturno, lejos de la contaminación lumínica de la ciudad. En la misma participan especialmente los jóvenes estudiantes acompañados por integrantes de la Asociación.

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 Observación  nocturna en las afueras de Capioví

¿Quiénes integran  la Asociación?

No queríamos dejar de mencionar a los que sostienen este proyecto desde la función  directiva y demás miembros que pusieron su tiempo personal y muchas veces su dinero, para solventar los gastos que implica el funcionamiento del Observatorio.

Comisión Directiva: presidente: Prof. Renato Luft, Secretario: Sr. Roberto Soto,
Tesorero: Sr. Javier Balovier,  Primer Vocal: Sr. Julio Stang, Segundo Vocal: Sr. Rodrigo Sandoval, Tercer Vocal: Dr. Alberto Mingotti.

Los demás integrantes se fueron agregando paulatinamente desde la fundación a la actualidad:

Vogel Camilo, Baumann Samuel, Rossin Alejandro Julián, Medina Félix Alberto,  Borgmann Nicolás Omar, Krein Diego Andrés, Ariosto Teresa Laura, Fleitas Javier A., Gómez Maximiliano G, Gómez Daniel Alexander, Gómez Guillermo A., Guerrero Maximiliano A., Fleitas Marco Antonio, Echarri Eduardo Daniel, Ortigoza Adrián M., Loch Rafael, Fleitas Atilio E., Mingotti Maximiliano Gabriel, Putkuri Cristina Ester,  González Palomeque Joaquín.

Cabe aclarar que es un trabajo voluntario, no se cobra entrada, (aunque las delegaciones suelen dejar algún aporte a  criterio),  con la única y poderosa motivación de la pasión por la Astronomía y la satisfacción de estar aportando a la divulgación del conocimiento, la cultura y el turismo de la zona.

 

 Este artículo fue publicado en la edición impresa de Somos Puerto Rico, noviembre 2014

  

 

 

 

Centro de Documentación Rápida en Puerto Rico

Publicado el 03/04/2015
por Leonor Kuhn

La Municipalidad de Puerto Rico recuerda que del lunes 6 al miércoles 8 de abril estará el Móvil de Documentación Rápida del Registro Provincial de las Personas en el playón anexo al Salón de Cultura para realizar atenciones a la población.

 

 

El 1º de abril de 1965 inicia sus actividades el Departamento de Aplicación de la Escuela Normal nº 3 de nuestra ciudad, creado  por Resolución 600/63 del Consejo General de Educación.

En nuestro país, la escuela base del normalismo argentino, fue la Escuela Normal creada en la ciudad de Paraná, E. Ríos, en 1870, por el entonces Presidente de la Nación, Domingo F. Sarmiento y su Ministro Nicolás Avellaneda.

El decreto de creación establece que la institución tiene el designio de formar maestros competentes para las escuelas comunes  y se constituye  sobre la base de un curso en el que se aprende el arte de enseñar y de “una escuela modelo de aplicación que servirá para dar la instrucción primaria graduada a niños de ambos sexos y para amaestrar a los alumnos del Curso Normal en la práctica de los buenos métodos de enseñanza y en el manejo de las escuelas”.

Así surge, organizadamente en nuestro país, el llamado Departamento de Aplicación de las Escuelas Normales, que es básicamente una escuela primaria común anexa al ciclo del magisterio y que cumple dentro de la estructura del establecimiento donde actúa, una doble finalidad: por un lado imparte la enseñanza primaria completa y por otro sirve de campo de estudio y experimentación psicopedagógica a los alumnos que aspiran egresar como maestros.

Es en ese contexto político-pedagógico donde surge el Departamento de Aplicación de la actual Escuela Normal Superior nº 3 de Puerto Rico, que comenzó a funcionar en el mismo edificio de madera que ocupaba el entonces nivel medio contando inicialmente  con siete secciones de grado.

Su primer Regente fue el Escribano Luis Angel Ripoll, que se desempeñaba como profesor en el Nivel Medio.

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Escribano Luis Ángel Ripoll

Más tarde, por Resolución 304/75 se creó el cargo de Subregente y se desempeñó como tal la Sra. Elva T Neumann de Pereira Da Silva.

Los primeros maestros del Departamento de Aplicación fueron: Elva T. Neumann de Pereira Silva, Elvia Sosa de Kraupl, Ercilia Rodríguez  de Ojeda, Marina Olga Vásquez  de Casco, Nidia M. de Lamarque, Lucía Johann y Julio Lovera.

Foto 3

Gran parte del primer plantel docente

A partir de 1966 se incorporan las materias “especiales” con los siguientes docentes:

Música: María Teresa B. de Rodríguez

Educación Física: Víctor Ángel Pierotti

Actividades Prácticas: Roberto Luis Toresani

Y también funciona por primera vez el Jardín de Infantes con la maestra Beatriz Reyes de Mecking.

¡SPR felicita a la comunidad educativa del Departamento de Aplicación en su Aniversario de Oro!

En estos días saldrá una nota más completa sobre la historia de esta prestigiosa institución en la revista impresa Somos Puerto Rico

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